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GEOCACHING SOBRE RODES - DERBI RABASA Mystery Cache

Hidden : 1/10/2025
Difficulty:
2 out of 5
Terrain:
1.5 out of 5

Size: Size:   small (small)

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Geocache Description:


Actualizado de Mundo Deportivo y revista oficial SoloMotos nº41 GrupoZeta España

 

 

A pocos kilómetros de Barcelona, entre Mollet del Vallès y Martorelles, quedan algunos restos en forma de ruinas, muros derruidos, grafitis, chimeneas que nunca más humearán. Descampados donde estuvieron algunas de las fábricas que formaron parte del tejido industrial de Cataluña. Tras cruzar el puente de la vía del tren, las instalaciones de Derbi Nacional Motor siguen en pie, pero en su interior no queda nada. El grupo Piaggio fue quien adquirió Derbi que posteriormente cerró definitivamente y se fabricó la última moto, una Derbi Senda. Adiós a varias décadas de historia. En el callejón de lo que fue la entrada principal hay un puerta con el rótulo “Grupo Rabasa” y en su interior sí que hay vida. Es el centro de operaciones de la familia Rabasa, donde gestionan diferentes empresas que nada tiene que ver con las motos, con las Derbi que formaron parte de la historia de la automoción de nuestro país. Allí tiene su despacho Andreu Rabasa i Negra, hijo del funda­dor de la marca, Simeó Rabasa Singla. Don Andreu Rabasa, que no se le permite que le llamen de usted, tiene una gran vitalidad. Fue el alma máter de Derbi primero como ingeniero y después como presidente de la empresa. Acude cada día desde Gavà hasta Martorelles, donde le espera Àngels, su secretaria desde hace 32 años, y sus hijos, que trabajan en el mismo edificio.

Su despacho es amplio, con una enorme bola del mundo y un montón de recuerdos colgados en la pared. Desde una foto de la Creu de Sant Jordi, una de las más im­portantes condecoraciones de la Generalitat de Catalunya de la época de Jordi Pujol, hasta un busto de don Simeó, fotos de motos, recuerdos, diplomas, cuadros, copas y un título de piloto de avión expedido por el Aeroclub de Sabadell con licencia 009. Y es que a don Andreu siempre le gustó volar alto. Su trayectoria profesional transcurrió en la fábrica que ahora permanece en silencio y desde allí se proyectó al mundo. Este hombre fue capaz de ganar varios Campeonatos del Mundo de Motociclismo con las inigualables balas rojas, fabricar motos para un amplísimo sector de público, inventarse un arranque eléctrico sin bate­ría, hacer motos eléctricas para el servicio de correos de Suiza o una bicilíndrica cuando en nuestro país sólo éramos capaces de hacer de un único cilindro.

Segun comenta Andreu, en Hong Kong se venden motos eléctricas tan baratas que son los que han acabado con la industria europea que debería de ser alta tecnología, lo explica resignado pero sin rencor. Simplemente en un momento dado tiró la toalla. Prosigue: “Hace muchos años, vivía en Mollet, no pagaba piso porque era de mi padre. Tenía un Alfa Romeo de 2º generación, chicas de servicio y viajaba por todo el mundo. Como ingeniero en Derbi ocupaba el cargo de ‘jefe de oficina técnica’. ¿Sabes cuánto cobraba?, 14 euros al mes. Lo de hoy no tiene sentido”. 

Derbi formó parte de la historia de la motorización de nuestro país, y modelos como la Antorcha de 2 cilindros repre­sentaron para miles de usuarios algo que va más allá de un simple chasis y un motor, porque aquella pequeña bicilíndrica hizo posible la movilidad imprescindible para trabajar, vivir, disfrutar, viajar, soñar...

Había que marcar la diferencia y, junto con una figura fun­damental en la historia de Derbi, Paco Tombas, se fueron al Campeonato del Mundo de Velocidad con Ángel Nieto a fina­les de los años sesenta: “A Nieto lo trajo Tombas después de verlo en una carrera en Barcelona: ‘este chico parece valien­te’ –me dijo–. Un día Ángel vino a fábrica y le pregunté: ‘¿Tú qué quieres ser?’. ‘Campeón del mundo’, me contestó. Lo acompañé al Departamento de Carreras y le di una escoba: ‘ya puedes empezar’, le dije. Es como de la familia”.

 

Cuando llegó el primer Campeonato del Mundo: “Queríamos darle una categoría a nuestro producto y fuimos campeones del mundo con Ángel Nieto. Aquello fue un esfuerzo increíble por parte de toda la fábrica. El mismo personal que hacía los cárteres para las motos de calle, hacía los de carreras. Los cigüeñales, los cambios, los montaba el mismo personal de la cadena de montaje. ¿Por qué ganábamos? Pues no porque fuéramos más sabios, sino porque en el misma temporada éramos capaces de hacer cambios importantes, de evolucio­nar lo que otros tardaban un año”. La magia de Tombas y una sorprendente capacidad de reacción... “El problema es que a veces casi no teníamos tiempo de dedicarnos a la producción, pero nos gana­mos un nombre y prestigio”. Aquella primera bala roja con un pequeño adhesivo de Rep­sol –“nos pagaban el aceite”– fue el principio de una larga historia de éxitos deportivos.

Luego llego la Derbi Variant, que fue todo un fenómeno cuyo primer boceto dibujó don Andreu en la nieve en una jornada de esquí. “El siste­ma de punto muerto es el mismo que ahora lleva una bici eléctrica de Piaggio”, dice con una sonrisa. Un modelo de Variant incorporó un sistema de arranque eléctrico, el famoso botón rojo, inspirado en tecnología de la NASA, con quien don Andreu se relacionó directamente, y así lo atestiguan documentos donde se reflejan estudios sobre energías de masas cinéticas, acumuladores de níquel-cadmio y una serie de principios que la NASA utilizó hace años para poner en órbita y circular por la luna con un vehículo eléctrico. El famoso Botón Rojo Spacetronic, una clara visión de futuro por parte Derbi...

Otro de los modelos que podríamos denominar revolucio­nario fue el Star DS, un scooter automático cuyo concepto sigue vigente... “Aprovechamos el motor del Variant, que era coaxial, es decir que el motor estaba fijo y el basculante giraba en el mismo eje que la cadena. El motor no se movía como en las antiguas Guzzi o el Vespino. La discusión vino sobre si hacíamos la carrocería de plástico o metálica, y la hicimos de chapa”.

Para hacer un homenaje a DERBI RABASA, creo este mysteri con todo el cariño a una empresa que aun conserva la propiedad del edificio princi­pal, donde todavía, ahora más lentamente, el panel luminoso de Derbi se mueve como si se resistiera a detenerse definitiva­mente, al igual que se apagó un rayo láser que en la noche se divisaba desde la autopista C-33.

Additional Hints (Decrypt)

2 ebqrf

Decryption Key

A|B|C|D|E|F|G|H|I|J|K|L|M
-------------------------
N|O|P|Q|R|S|T|U|V|W|X|Y|Z

(letter above equals below, and vice versa)