Me fascinan las antiguas chimeneas de fábricas que permanecen en pie en medio de la nada, entre la vegetación en medio de descampados u observando desde arriba la vida de bulliciosos bloques de la ciudad, como fragmentos de épocas pasadas. Aquí, cerca de Pinedo, un monumento de este tipo se encuentra casi en un pantano, y es difícil creer que alguna vez estuvo aquí la fábrica de plástico.
La chimenea, de 25 metros, está exenta, dentro del complejo de la Fábrica Plexi, antigua fábrica de plásticos. La chimenea tiene base cuadrada y fuste tronco piramidal de sección octogonal. Remata el elemento una linterna también de sección octogonal. La chimenea presenta una basa muy corta de planta cuadrada con un pequeño zócalo y una cornisa de ladrillo, siguiendo el modelo habitual de la época. El fuste nace cuadrado, para pasar inmediatamente por medio de unas pechinas invertidas a octogonal y sube troncocónico, como es habitual, para impedir por la parte superior la entrada de aire frío y facilitar así una corriente de aire por inversión térmica. Se remata con una corona formada por una doble moldura. El elemento presenta buen estado de conservación.
El tesoro te esperará en el corazón