Puente de Toledo
El
Puente de Toledo, llamado así por unir Madrid con el camino a Toledo, es un puente se caracteriza por su
estilo barroco, con elegantes arcos de granito y una decoración ornamental detallada. Entre sus elementos más destacados están las
estatuas de San Isidro Labrador, patrón de Madrid y
Santa María de la Cabeza, ubicadas sobre dos templetes centrales.
Templetes de Santa Maria de la Cabeza y San Isidro Labrador
Fue diseñado por el arquitecto
Pedro de Ribera y construido entre
1718 y 1732, en sustitución de un puente anterior que había sido destruido por una riada. De hecho, el Puente de Toledo actual, se considera el tercer "Puente de Toledo" ya que hubo 2 anteriores en esta ubicación pero fueron destruidos ambos por riadas.
Puente de Toledo circa 1929
En 1825 empezó a circular el transporte público por el puente, gracias a la inauguración del coche-diligencia de Madrid a Carabanchel. Posteriormente, en 1876, el tranvía desde la Plaza Mayor a Leganés, utilizando caballos como fuerza motriz, aunque ese mismo año se instaló una locomotora de vapor. Y por último, en mayo de 1903 comenzó la tracción eléctrica.
Tranvía eléctrico de la línea 24 a su paso por el Puente de Toledo.
En 1972, con el proyecto de construcción de la M30, se iniciaron las obras de los dos puentes laterales que permitieron liberar al puente de Toledo de la gran carga de tráfico que soportaba. Tras el soterramiento de la M30, dejaron de pasar los vehículos bajos sus arcos, por el antiguo trayecto de esta via de circumbalación y ganando espacios verdes que discurren por los alrededores y bajo el Puente de Toledo.
Puente de Toledo antes y después del soterramiento de la M-30 y la creación de Madrid Rio.
Textos e imágenes:
Wikipedia, Ayuntamiento de Madrid, Pineterest, fuenterrebollo.com, memoriademadrid.es, Madrid.es, Facebook Karabanchel.com, Historias Matritenses.