En medio de este paisaje de dehesas y terrenos de cultivo vemos la esencia del campo extremeño. Esta tierra, marcada por la tradición agrícola y ganadera, ofrece un entorno natural salpicado de encinares, olivares y pequeños municipios.
Este caché se encuentra en una de las habituales paradas en los viajes por la cercana autovía A-66, que ha favorecido la conexión entre el norte y el sur de la península a lo largo de los siglos. Es la antigua Vía de la Plata, una antigua calzada romana que facilitaba la comunicación entre Emérita Augusta (Mérida) y Asturica Augusta (Astorga). Este camino ya fue utilizado desde la época romana y posteriormente por los viajeros medievales y comerciantes, también como ruta del Camino de Santiago.

Junto a la base de un caldero, de piedra, encontraréis el caché.
¡Buen viaje!