
Seixalbo es una aldea con mucho encanto y una historia muy interesante. Está situada en el municipio de Ourense, en Galicia (noroeste de España), y aunque hoy en día está prácticamente absorbida por la expansión urbana de la ciudad, conserva su esencia rural y su carácter tradicional.
Orígenes y nombre
El nombre “Seixalbo” proviene probablemente del gallego “seixo”, que significa piedra o canto rodado, lo cual tiene sentido por la gran cantidad de granito que hay en la zona. El sufijo “-albo” podría tener origen latino, tal vez aludiendo al color blanco de ciertas piedras o a la claridad del terreno.
Historia antigua
Seixalbo fue un asentamiento desde tiempos muy antiguos. La zona estuvo habitada ya en época romana, como buena parte de la provincia de Ourense, aunque los restos más visibles de la historia del pueblo son medievales. En la Edad Media, Seixalbo fue una aldea de campesinos y ganaderos, muy vinculada al desarrollo del Camino de Santiago, ya que por allí pasaba una variante del Camino Mozárabe–Sanabrés. Muchos peregrinos descansaban en el pueblo camino a Compostela.
Patrimonio
Uno de los mayores orgullos de Seixalbo es su casco antiguo, con calles empedradas y casas de piedra bien conservadas. Entre sus monumentos más destacados están:
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La Iglesia de San Breixo, de origen románico aunque con muchas reformas posteriores.
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Cruceiros y hórreos tradicionales que decoran las calles.
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Lavaderos antiguos y fuentes con historia.
Tradición y cultura
Seixalbo ha sabido conservar sus tradiciones. Sus fiestas patronales, especialmente en honor a San Breixo, son muy queridas por los vecinos. También hay eventos culturales que tratan de mantener vivas las costumbres gallegas: música, danzas, gastronomía, y fiestas populares como las "magostas" en otoño, donde se asan castañas.
Además, al estar tan cerca de la ciudad de Ourense, Seixalbo ha jugado un papel curioso: ha sido un "puente" entre lo rural y lo urbano. Mucha gente de la ciudad se ha mudado allí buscando tranquilidad sin alejarse demasiado.
