La Iglesia de Santa María de Platja d’Aro, también llamada Iglesia Parroquial de Santa María de Castell-Platja d’Aro, es el principal templo católico del municipio, situado en la Costa Brava (Girona). Fue construida entre 1953 y 1955 en un terreno donado por Pere Bas i Sàbat, con proyecto del arquitecto Josep Esteve i Corredor, y bendecida en 1959 por el obispo Josep Cartañà i Inglés.
De estilo moderno con elementos tradicionales, destaca por su imagen de la Virgen (de Antoni Delgado i Oliveró), el sagrario de la Casa Corberó, la cruz procesional y la pila bautismal donadas en 1962, además del ambón del taller Carmenatti y las forjas de Las Cadenas de Girona.
Ubicada en la Plaza de Santa María nº 1, pertenece al Bisbat de Girona. Aunque hubo otra iglesia más antigua en Castell d’Aro, la de Platja d’Aro simboliza la renovación religiosa y urbana de mediados del siglo XX, convirtiéndose en un importante referente cultural y espiritual del municipio.