Los arcos de entrada a los barrios chinos se llaman paifang o pailou. Estos arcos son una característica arquitectónica tradicional china que se utiliza para marcar la entrada a lugares importantes, como templos, puertas de palacios o, en este caso, barrios chinos.
La Junta de Distrito de Usera ha proyectado la creación del Chinatown madrileño, que sigue la estela de los que ya existen en Reino Unido, Bélgica o Estados Unidos. La iniciativa busca instalar en el distrito diversos elementos que creen un valor añadido a la multiculturalidad del barrio, donde actualmente la comunidad China tiene una presencia importante. Históricamente, estos arcos, denominados Paifangs, y construidos en madera, ladrillo o piedra, estaban situados en encrucijadas, templos, puentes, oficinas del gobierno, parques y tumbas.
En el caso de Usera, el proyecto publicado por la junta municipal desvela también que estos arcos estarán situados en la Plaza del Hidrógeno y la calle Evangelios, considerados dos ejes principales comerciales del distrito. En la plaza es donde concluyen las calles Isabelita Usera y Dolores Barranco, y es en esta última calle donde además hay otra plaza que cuenta con una escultura de Osito Panda, instalada en 2022. Además, el proyecto de la construcción e instalación de estos arcos plantea también que en un futuro se ilumine mediante farolillos la calle Dolores Barranco desde la Plaza del Hidrógeno hasta su confluencia con la calle Porta Coeli.