Desde un punto de vista geológico el área del Geoparque se emplaza dentro de la Rama Aragonesa de la Cordillera Ibérica. Dicha cordillera tiene una estructura de cadena montañosa con una longitud algo superior a los 400 km y una anchura de 200 km y transcurre en dirección noroeste-sureste entre Burgos y Valencia. El Geoparque del Maestrazgo se sitúa en el límite con la depresión del Ebro y en la zona de confluencia con la Cadena Costero-Catalana.
Aunque de forma puntual hay afloramientos de rocas paleozoicas, este Geoparque está formado fundamentalmente por un sustrato de rocas pertenecientes a las eras Mesozoica y Cenozoica, que invitan a realizar un sorprendente viaje a través de los últimos 200 millones de años de historia geológica.
Durante buena parte del Mesozoico el Geoparque estuvo cubierto por el mar. En el periodo Jurásico la plataforma marina fue estable y uniforme y en ella se desarrolló una variada fauna de invertebrados. Más tarde, en el Cretácico, la inestabilidad de la corteza terrestre produjo movimientos verticales del terreno que propiciaron retiradas y avances intermitentes del mar.
Durante el Cenozoico se escribió un importante capítulo geológico con la denominada Orogenia Alpina. Hace 55 millones de años comenzaron a aproximarse las placas euroasiática y africana, y las capas sedimentarias depositadas en la antigua cuenca marina se plegaron y fracturaron. El empuje horizontal ejercido por sendas placas tectónicas formó de manera lenta y progresiva la Cordillera Ibérica, un proceso que duró millones de años y cambió el paisaje radicalmente.

Los relieves creados por el plegamiento fueron de inmediato sometidos a una lenta transformación por parte de los procesos exógenos de erosión, transporte y sedimentación esculpiendo y modelando nuestro sustrato rocoso.
A través de las numerosas pistas geológicas que nos brinda este entorno, podemos realizar una lectura casi ininterrumpida de los estratos depositados durante millones de años. Ésta nos permite saber acerca del devenir de los antiguos mares y sus numerosas fluctuaciones, reconstruir antiguos ecosistemas gracias al hallazgo de numerosos fósiles e imaginar y medir el poder de las fuerzas geológicas que –en combinación con el transcurso del tiempo- son capaces de plegar y moldear el relieve que observamos.
LOS DINOSAURIOS NO CAMINABAN SOBRE LOS FONDOS MARINOS
Las estructuras que presenta este estrato calizo no son huellas de dinosaurio, como tal vez pudiera parecer, y por otras que encontramos en el geoparque. en realidad son pistas fósiles formadas por la actividad de ciertos invertebrados durante su alimentación y desplazamiento, o bien simplemente las cavidades de habitación. Cuando se originaron estas pistas, los sedimentos del fondo del mar eran blandos y fácilmente penetrables.

Las pequeñas cavidades que se pueden observar en este estrato fueron excavadas por bivalvos litófagos (comedores de roca). Los bivalvos de este tipo perforan lentamente los sustratos duros, mediante disolución y/o abrasión. El organismo siempre está encerrado en la cavidad que excava y solo saca al exterior los extremos de sus sifones.
El proceso de formación de icnofósiles:
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1. Actividad biológica:
Un animal (invertebrado en este caso) crea una huella, madriguera o cualquier otra forma de actividad en un sedimento blando, como el barro o arena del fondo del mar.
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2. Fosilización:
El sedimento se endurece y se convierte en roca sedimentaria, preservando la forma de la actividad biológica.
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3. Exposición y estudio:
Con el tiempo, las rocas sedimentarias pueden erosionarse y exponer los icnofósiles para que los paleontólogos los estudien.
Ejemplos de icnofósiles:
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Huellas:
Las huellas de dinosaurios son un ejemplo común, pero también se encuentran huellas de otros animales.
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Madrigueras:
Los gusanos y otros animales pueden dejar trazas de sus túneles en el sedimento.
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Excrementos fosilizados:
Los coprolitos son restos fosilizados de excrementos que pueden proporcionar información sobre la dieta de un organismo.
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Nidos de insectos:
Los nidos de insectos pueden quedar preservados en rocas sedimentarias.
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Cruziana:
Las trazas de locomoción de trilobites en el fondo marino, con rastros bilobulados.
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Diplichnites:
Las trazas formadas por impresiones de apéndices de invertebrados que se desplazaban por el fondo marino.
Para poder loguear este earth antes has de responder y mandar las siguientes respuestas:
1. ¿A qué tipo de animal pertenecen estas huellas?
2. ¿qué ejemplo de icnofósil es y por qué?
3. ¿Qué comían estos animales?
4. ¿cuántos puedes ver?
a) unas decenas
b) unas centenas
c) miles
INGLES
From a geological point of view, the Geopark area is located within the Aragonese Branch of the Iberian Range. This mountain range is a mountain chain with a length of just over 400 km and a width of 200 km, running northwest-southeast between Burgos and Valencia. The Maestrazgo Geopark is located on the border with the Ebro Depression and in the confluence zone with the Catalan Coastal Range. Although there are occasional outcrops of Paleozoic rocks, this Geopark is primarily formed by a substrate of rocks belonging to the Mesozoic and Cenozoic eras, inviting us to take a surprising journey through the last 200 million years of geological history. For much of the Mesozoic, the Geopark was covered by the sea. During the Jurassic period, the marine platform was stable and uniform, and a diverse invertebrate fauna developed there. Later, in the Cretaceous, the instability of the Earth's crust produced vertical movements of the ground that caused intermittent retreats and advances of the sea.
During the Cenozoic, an important geological chapter was written with the so-called Alpine Orogeny. Fifty-five million years ago, the Eurasian and African plates began to approach each other, and the sedimentary layers deposited in the ancient marine basin were folded and fractured. The horizontal thrust exerted by these two tectonic plates slowly and progressively formed the Iberian Mountain Range, a process that lasted millions of years and radically changed the landscape.
The reliefs created by the folding were immediately subjected to a slow transformation by exogenous processes of erosion, transport, and sedimentation, sculpting and shaping our rocky substrate.
Through the numerous geological clues provided by this environment, we can gain an almost uninterrupted understanding of the strata deposited over millions of years. This allows us to understand the evolution of ancient seas and their numerous fluctuations, reconstruct ancient ecosystems thanks to the discovery of numerous fossils, and imagine and measure the power of geological forces that—in combination with the passage of time—are capable of folding and shaping the relief we observe.
DINOSAURS DID NOT WALK ON THE SEABED
The structures found in this limestone stratum are not dinosaur footprints, as might be thought, and as others found in the geopark suggest. They are actually fossil tracks formed by the feeding and movement of certain invertebrates, or simply habitation cavities. When these tracks originated, the seafloor sediments were soft and easily penetrated.
The small cavities observed in this stratum were excavated by lithophagous (rock-eating) bivalves. Bivalves of this type slowly bore into hard substrates through dissolution and/or abrasion. The organism is always confined to the cavity it excavates and only exposes the ends of its siphons.
The process of ichnofossil formation:
1. Biological Activity:
An animal (invertebrate in this case) creates a footprint, burrow, or some other form of activity in soft sediment, such as the mud or sand on the seafloor.
2. Fossilization:
The sediment hardens and becomes sedimentary rock, preserving the form of biological activity.
3. Exposure and Study:
Over time, sedimentary rocks can erode, exposing ichnofossils for paleontologists to study.
Examples of ichnofossils:
Footprints: Dinosaur footprints are a common example, but traces of other animals are also found.
Burrows: Worms and other animals may leave traces of their burrows in the sediment.
Fossilized dung: Coprolites are fossilized remains of dung that can provide information about an organism's diet.
Insect nests: Insect nests may be preserved in sedimentary rocks.
Cruziana: Traces of trilobite locomotion on the seafloor, with bilobed tracks.
Diplichnites: Traces formed by impressions of invertebrate appendages moving across the seafloor.
To log in to this earth, you must first answer and submit the following questions:
1. What type of animal do these footprints belong to?
2. What example of an ichnofossil is this and why?
3. What did these animals eat?
4. How many can you see?
a) a few dozen
b) a few hundreds
c) thousands