
El Malecón de Monforte de Lemos es un espacio urbano privilegiado donde el río Cabe se mezcla con la vida cotidiana, ofreciendo un refugio verde en pleno centro. Este paseo peatonal, acondicionado a ambos lados del río, conecta la céntrica Plaza del Doctor Goyanes con importantes puentes como el Viejo y el peatonal de madera, restaurado en 2022 para mejorar la accesibilidad.
A lo largo del Malecón, se instalan zonas ajardinadas con césped, árboles, bancos y áreas recreativas que invitan al descanso, la lectura o un paseo relajado junto al agua. El entorno es ideal para la práctica deportiva, el paseo con mascotas o una simple tregua en el trajín diario. Además, la presencia de fauna autóctona y exótica –garzas, cormoranes, espátulas e incluso un pato mandarín– aporta un aliciente natural muy apreciado por residentes y visitantes.
Entre junio y septiembre, el parque de los Condes ofrece alquiler de barcas tradicionales para disfrutar del río desde el agua, una experiencia diferente y muy valorada por familias o grupos amistosos. Asimismo, el Club Fluvial cercano facilita refrescarse en días calurosos, completando la oferta de ocio del entorno.
El Malecón también destaca por su capacidad como escenario festivo: durante las fiestas patronales de agosto, los fuegos artificiales del río reflejados en el agua crean un espectáculo mágico desde sus márgenes. La iluminación nocturna y el ambiente fluvial acompañan al entorno cada noche de verano.
El Ayuntamiento continúa cuidando el Malecón: se alimenta diariamente a patos, ocas y cisnes, generando una conexión sentimental entre la población y este ecosistema urbano. Además, se ejecutan mejoras constantes en caminos y escolleras para asegurar la estabilidad y seguridad del paseo.
En definitiva, el Malecón es un recorrido pintoresco y acogedor: un paseo peatonal central con zonas ajardinadas, flora y fauna, actividades de ocio fluvial y un escenario ideal para eventos locales. Es el espacio perfecto para disfrutar de la naturaleza, el deporte y la tranquilidad, con el río Cabe como hilo conductor del encanto de Monforte de Lemos.