Un muro de piedra guarda silencioso y altivo la posición de este caché. Desde aquí puedes empezar o terminar un tranquilo paseo a pie, en bicicleta o en patines a lo largo del camino que transcurre paralelo al río Duero.
Si eres miembro del club deportivo junto al muro, aprovecha para practicar un poco de deporte, tomar un refresco en la terraza del bar, o disfrutar de un baño relajante en la piscina en una tarde de verano.
No olvides llevar un boli para dejar tu firma en el registro del caché.