Esta plaza tiene una interesante historia. Se encuentra ubicada en un espacio escogido por el rey Carlos III en 1789, para crear un jardín botánico. Sin embargo, este proyecto nunca se llevó a término. No obstante, décadas después, el general Carlos Pacheco, quien vivía cerca llevó a cabo investigaciones científicas sobre la botánica, el clima, y las enfermedades. Además comenzó con las gestiones necesarias para un instituto cuyo objetivo fuese el estudio del clima, geografía médica y plantas y animales medicinales aplicables a la población. Como ministro, don Carlos Pacheco fomentó en 1884 una vasta investigación, primero, de las condiciones climatológicas de cada localidad; segundo, de las diversas enfermedades propias de cada región, y por consiguiente, de su distribución geográfica en todo el país y tercero de la flora peculiar de cada lugar. Debido a estos estudios sobre la flora nacional y sus aplicaciones, los miembros del Instituto Médico Nacional promovieron que dicha plaza se nombrara en su honor y así, desde 1898, se convirtió en la Plaza Carlos Pacheco.
Esta plaza tiene forma octogonal, cuenta con tres áreas verdes,y con una característica particular, que no hemos visto en otras plazas del Centro Histórico, es que tiene una reja perimetral.
El caché se encuentra escondido precisamente en esta reja perimetral.