A comienzos del siglo XX cuando, a raiz de la puesta en funcionamiento de la estación internacional de ferrocarril, se decidió reforestar gran parte de los terrenos que la rodeaban.
Hasta hace solo 100 años, buena parte de estas laderas carecian por completo de masa forestal y estaban, ocupadas en su mayoria por campos de labor y praderas de uso ganadero.
Esta caseta de piedra seca, restaurada recientemente siguiendo las técnicas tradicionales, construye una réplica de aquel paisaje de antaño en el que muchos propietarios de un prado o campo de labor se procuraron un pequeño refugio ante las inclemencias del tiempo. Protegerse de una repentina lluvia durante el cálido verano, poder pasar la hora de comer a la sombra eran los pequeños objetivos que perseguian al construir este tipo de casetas.
Su función exclusiva de refugio temporal explica, por tanto, su tamaño diminuto (apenas 4 m2 de superficie interior), su pequeña entrada y también, que no fueran albañiles ni personas especializadas las encargadas de su
Los muros de piedra seca caracterizan por estar compuestos únicamente por piedras que se colocan sin ningún tipo de argumasa entre ellas
Otra particidaridad de estas casetas es su remate superior en forma de cúpula o bóveda.
*Sobre el geocaché*
No está escondido dentro de la caseta, ni en los muros de fuera. No movais ni levanteis las piedras que forman la caseta para poder conservarla con el paso de los años, por favor.
Recordad traer boli o lápiz para firmar y dejar el caché lo más oculto posible.