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Jurassic World in Mesoiro Letterbox Hybrid

Hidden : 8/2/2025
Difficulty:
3 out of 5
Terrain:
2 out of 5

Size: Size:   large (large)

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Geocache Description:


Jurrasic World in Mesoiro

Era de tarde, en torno a las 19 horas, un día caluroso, bochornoso, con ese calor que se te pega. Las nubes, la niebla veraniega de A Coruña, aparece lentamente ocultando el astro rey. Poco a poco empieza a cubrir el Monte Espinle y después las calles de Mesoiro. Pero, aun así, el intrépido leoncito Xacobe, miembro de los LeonesLIX, se equipa con los utensilios geocacheros necesarios y en solitario se dispone a resolver el misterio del caché no publicado. Ese caché que está, que existe, pero que nadie lo ve. El Santo Grial geocachero, el Arca de la Alianza del Geocaching, etc. Sí, todos lo conocen, todo el mundo ha oído hablar de él, pero nadie lo encuentra, el famoso “GS en Mesorio”.

Xacobe llega a una ubicación, que por sus investigaciones cree que puede ser la correcta (coordenadas publicadas) y se pone manos a la obra. Empieza a buscar, pero la niebla se hace más densa, entonces saca su linterna. El haz de luz de su linterna rebotaba contra la niebla y de poca ayuda sirvió a este joven aventurero.

De pronto, empezó a escuchar a sus espaldas unos pasos, lentos pero pesados. En cada pisada sentía un temblor, como si la tierra se desquebrajase y se fuese abrir una grieta. Después empezó a sentir una respiración en su nuca. Atemorizado, Xacobe permaneció unos instantes inmóvil, cuando cobró el valor suficiente se giró lentamente y delante suya tenía unas grandes fosas nasales que en cada exhalación le movía el pelo.

Debajo, unos enormes dientes blancos y afilados adornaban una boca gigantesca que se abría muy despacio. En ese instante, Xacobe se dio la vuelta y corrió rápidamente acompañado de un grito ensordecedor que emitió la bestia de grandes narices y dientes.

 

El leoncito llegó a un tobogán, se tiró por él y la bestia le intentó seguir, pero era tan grande que su cabeza se quedó atrapada.

Al llegar abajo, nuestro aventurero se giró y pudo observar lo que le perseguía, era un dinosaurio, un T-Rex. No daba crédito a lo que estaba viendo. ¿Un dinosaurio?, se preguntó, si están extinguidos. En ese momento, el T-Rex consiguió desatascar su cabeza, dio otro grito y de un salto bajó a la parte de abajo del tobogán.

Xacobe continuó la huida bordeando el TEU y yendo calle arriba, el dinosaurio le siguió, pero con la inercia de la velocidad se estampó contra los contenedores. Esto le permitió a nuestro aventurero ganar tiempo y cuando llegó al local de cartel amarillo cruzó la calle y bajó unas escaleras deslizándose por la barandilla.

Cuando llegó a una zona con unas espalderas para hacer ejercicio, el dinosaurio se plantó delante de él de un salto, había aparecido de la nada. Ahí el T-Rex intentó propinar un coletazo a nuestro héroe, pero éste, gracias a su agilidad y destreza de león, pudo esquivar el ataque y seguir corriendo, pero el mobiliario urbano no tuvo tanta suerte y quedó hecho polvo.

El leoncito corría velozmente cuesta abajo, pasando por unas mesas de picnic y por un árbol y un tocón donde se cuentan anteriores hazañas suyas.

Al llegar a la calle cruzó de acera, y ahí tuvo que parar para coger un poco de aire, en ese instante el dinosaurio apareció de entre la niebla sorprendiendo al león cachorro, pero estuvo hábil y entró en la zona de lavado de perros y con la manguera atacó al dinosaurio que se quedó un momento sin poder ver debido al fuerte chorro de agua que le entró en los ojos.

El leoncito Xacobe corrió calle abajo dejando el pipican a su derecha y entró en el segundo camino de tierra a mano derecha. Corrió y dejó atrás el Paseo de Novo Mesoiro hasta que al llegar al huerto urbano se encontró de frente con el dinosaurio. Este abrió su enorme boca, gritó fuertemente llenando a nuestro aventurero de saliva y cuando se disponía a comérselo entero, el audaz Xacobe dio una voltereta y esquivó el mordisco, cogió unos tomates del huerto y empezó a tomatazos con el dinosaurio. El T-Rex se quedó con toda la cara roja, no podía ver nada, e intentó con sus pequeños bracitos limpiarse el rostro, momento que aprovechó nuestro héroe para seguir huyendo, llegando a una rotonda donde dobló a la derecha y siguió corriendo calle arriba.

Nuestro aventurero iba perdiendo energía y el T-Rex que ya le estaba siguiendo de nuevo le iba acortando distancia poco a poco.

Después de unos cuantos metros, ya exhausto, Xacobe cae al suelo, y el dinosaurio se para delante de él, observándole y relamiéndose, pensando que ese era su momento, que por fin iba a poder comerse al cachorrito de león.

Xacobe miró arriba y vio el cartel de los hermanos, después vio dentro una caja brillante, era de color verde y tenía el símbolo de una G. En el momento que el T-Rex abrió su boca para comer a Xacobe, este rodó por el suelo.

 

Abrió la caja y en su interior había un arma, la más poderosa contra los dinosaurios ¡¡un sello!!

 

El T-Rex miró al leoncito y este le apuntó con el selló, en ese momento el dinosaurio abrió sus ojos lo máximo que pudo y pensó este es mi fin…

Additional Hints (Decrypt)

¡¡Yyéingr han jbbqpbva qr erphreqb!!

Decryption Key

A|B|C|D|E|F|G|H|I|J|K|L|M
-------------------------
N|O|P|Q|R|S|T|U|V|W|X|Y|Z

(letter above equals below, and vice versa)