
ras el célebre altercado en la Puerta Verde entre el soldado Sipani y el pastor Susa, el camino de Villalba quedó, durante años, libre para el paso de todo aquel que deseara transitarlo: caminantes, ganaderos y comerciantes cruzaban sin impedimento alguno los dominios del Barón Hope
ero llegó un día —como tantos en los que la historia da un giro inesperado— en que el propio Barón, harto de ver sus tierras profanadas por el incesante ir y venir de forasteros, decidió cerrar de nuevo el paso. No contento con emplear la fuerza bruta como antaño, convocó a un famoso arquitecto y geómetra del lugar y le encomendó una misión singular: construir una puerta tan formidable que solo los dignos pudieran franquearla.
sí nació un nuevo Misterio, un singular obstaculo en el camino, sellado con una cadena imponente y una cerradura cuya clave era, según decían, imposible de descifrar. (O al menos, eso se creía…).
omo guardián silencioso, junto a la puerta fue alzado el escudo heráldico del linaje Hope, tallado en piedra y orgullo. No era solo un símbolo: era el aviso claro de que solo aquel que conociera a fondo los secretos de aquella casa noble podría desentrañar la clave y acceder a los senderos que llevaban a la Leal Villa de El Escorial.

Cuadro del acceso a Prados Cubillos
esde entonces, se dice que solo los verdaderos iniciados en la heráldica ancestral del Barón Hope han logrado abrir la puerta, como si se tratase de una prueba de linaje, visión y astucia.
¿Serás tú quien descifre el secreto y atraviese el umbral...?
Puedes validar la solución a tu puzzle con
certitude.
Nota: El camino que su mayor parte es llano, rectilineo y ancho es ideal para hacer en bicicleta, aunque también se puede hacer perfectamente a pie evitando las horas de más sol, pues en largos tramos del recorrido la sombra escasea y puede ser agotador. No te olvides de llevar agua.
- El caché es de fabricación casera, por favor, dejalo bien colocado para que dure, gracias.