La colina de Besangiz aloja desde los tiempos más remotos de la Edad Media el solar del linaje de los Muxika, que dio nombre al municipio. Desde aquí se domina la vega del río Oka y la vía natural que conectaba las villas de Bermeo y Gernika con el interior del territorio vizcaíno.

En torno a la ermita de San Román de Muxika, se erige un palacio señorial que perteneció al linaje de los Muxika. Su origen parece ser el antiguo solar de Muxika que, en un momento que nos queda oculto por la falta de documentación escrita, entroncó con uno de los principales linajes del País Vasco: los Abendaño. Esta familia, a principios del siglo XIV, controlaba ya al menos las casas de Aramaio (en la misma localidad alavesa), de Urkizu (en Dima) y ésta de Muxika.
Hurtado García de Abendaño legó a cada uno de sus tres hijos una de estas propiedades, correspondiendo las de la Merindad de Busturia a Juan Galíndez. A éste se le atribuye la construcción de la primera torre en el barrio de San Román, que sería en parte de madera, como era habitual en la época. Quemada en 1451 por la Hermandad Vizcaína, fue reconstruida años más tarde.
Cada una de estas tres ramas fue creciendo y logrando más poder. Para ello, uno de los mecanismos más empleados fue el de los matrimonios, que servían para engrosar el patrimonio y la influencia de los señores. A fines del siglo XIV, la heredera del solar, María Alonso de Muxika fue desposada por Gonzalo Gómez de Butrón, principal cabeza del bando Oñacino en Bizkaia. A raíz de este giro en la estrategia de los Muxika, los Abendaño de Aramaio y Urkizu, sus parientes, entraron en guerra contra ellos, ya que pertenecían al bando opuesto, el de los Gamboa.
Estos enfrentamientos entre las principales familias de nobles, ocurridos en Bizkaia durante los siglos XI al XV, son conocidos como "Guerra de Bandos".

De aquella fortaleza gótica quedan como testimonio el arco de acceso apuntado y parte de sus gruesos muros basales, de dos metros y medio de espesor y cinco de altura, que hoy albergan un patio.

Cesadas las guerras de bandos y abandonada por tanto la funcionalidad de la oscura y recia torre, fue reedificada su mitad norte como vivienda, con muros de un metro. Perduran en el edificio actual una ventana geminada en la primera planta, así como el patín de acceso a su segundo piso, ocupado por un gran salón que se abre al exterior con cinco vanos y una puerta, todos ellos en arco rebajado de una sola piedra.

El caché
Un Reverse cache es una forma distinta de buscar un caché. Waldmeister creó un wherigo en el que se incluye una "Reverse Cache Box", es decir, una caja de búsqueda de cachés basada en la distancia. El juego se puede empezar en cualquier lugar del mundo. En el siguiente vídeo (en inglés) te explica en qué consiste un Reverse cache.

Esta caja, cada vez que la uses, te mostrará la distancia que te separa del caché, pero no en qué dirección debes ir. Basándote en distintas tomas de distancias, debes llegar hasta el caché.
La idea es que seas capaz de encontrar el cache con el menor número de intentos, lo que luego dará lugar a un rating final que si quieres, puedes compartir en el log. Incluye una imagen de los mismos o escríbelos en el registro del caché. Las coordenadas del listing, evidentemente, no son las del caché.
Una vez que consigas acercarte al cache, obtendrás el código de desbloqueo, y las coordenadas finales exactas. Como en todo Wherigo, necesitas usar un GPS o teléfono móvil con wherigo instalado y tener el cartucho The Reverse Cache - beta descargado. Puedes descargar el cartucho de Waldmeister desde aquí.
Una vez descargado e iniciado, el cartucho te pedirá un código compuesto de 3 números de 6 cifras cada uno.
Para poder conseguir dicho código que te permite jugar el Reverse Cache, deberás ir a las coordenadas publicadas, e introducir en el siguiente certitude el apellido que verás sobre chapa negra, del inquilino de la "Casa Torre" número 34.
Puedes validar la solución a tu puzzle con
certitude.