Edificio con cabecera de testero plano y nave rectangular distribuida en tres tramos, íntegramente construida en mampostería. La puerta de ingreso, en arco de medio punto. En el interior, la única nave existente se cubre con bóveda de aristas y la capilla mayor con bóveda de cuarto de esfera, que en su exterior está decorada con esgrafiados con motivos figurativos, grifos y vegetales entrelazados que rodea la parte superior del cerramiento del ábside en el exterior. Sobre la nave se levantó una elemental espadaña de mampostería. El conjunto es una obra popular del siglo XVII
Los actos previos a la Semana Santa comienzan cada año con el traslado de las imágenes a la parroquia Nuestra Señora de la Asunción. Tal es el caso de la Virgen de La Soledad, que sale de su ermita, acompañada de numerosos casareños que cada año están presentes en este tradicional acto. Se celebra una misa, y al término de la misma, los vecinos se aproximan hasta la ermita de la Ronda de La Soledad. Allí acuden los devotos para portar a la imagen hasta la iglesia parroquial. Tras los días festivos la Virgen de la Soledad regresa en la procesión del Silencio a su ermita, despedida con saetas y el canto La Salve.