Los parques de perros son pequeños puntos de encuentro donde humanos y peludos comparten juegos, carreras y momentos de descanso.
Mientras unos persiguen pelotas y otros socializan, hay quien observa los detalles del entorno.
Este escondite no está en el suelo ni entre los arbustos, sino en un elemento que delimita el espacio y protege a los visitantes de cuatro patas.
Disfruta del lugar, respeta a los animales y vuelve a dejar todo como lo encontraste.