Madrid Río es una de esas maravillosas transformaciones urbanas. Donde antes había tráfico y ruido, hoy hay senderos, bicicletas, familias, corredores y el murmullo del Manzanares que pasea alegre llenando de vida el parque.
Ahora es un lugar para pasear, respirar, mirar el tranquilo paso del Manzanares y sentir que Madrid también sabe detenerse. Aunque cada día lo recoren millas de personas, el lugar escogido para el caché es un remanso de paz donde la naturaleza ha recuperado su lugar. Un rincón tranquilo donde parece que el tiempo se detiene y en el que te aconsejo disfrutar en silencio y disfrutar de las vistas del río.
El caché es una pequeña caja de metal que contiene un libro de registro y unos pequeños intercambiables.
