Hay elementos urbanos que el cerebro deja de procesar.
Están ahí todos los días, formando parte del paisaje, invisibles por pura costumbre.
Miles de personas pasan frente a ciertos detalles sin dedicarles ni medio pensamiento.
Hoy no tendrás ese lujo.
La zona puede oler peligrosamente bien dependiendo de la hora.
Intenta mantener la concentración.
El caché está exactamente donde debe estar.
Ni más escondido.
Ni más visible.
Buena suerte.