🍄 TrastolĂn, el gnomo que cambiĂł el bosque por la estepa 🍄
Dicen que todos los gnomos viven en bosques hĂşmedos, entre robles centenarios, helechos y setas gigantes.
Todos... menos uno.
Su nombre era TrastolĂn.
NaciĂł en un pequeño bosque junto a Villaherreros, donde pasĂł años haciendo las tĂpicas travesuras de gnomo: cambiaba las botas de los leñadores de pie, escondĂa las llaves del molino, hacĂa cosquillas a las vacas para que la leche saliera con espuma y desordenaba los nidos de las urracas solo para verlas protestar.
Pero habĂa un problema.
TrastolĂn era un gnomo muy raro.
Mientras los demás soñaban con árboles cada vez más altos, Ă©l se escapaba hasta las llanuras para contemplar aquel inmenso mar de cereal que se perdĂa en el horizonte.
—¿Cómo podéis vivir sin montañas de hojas? —le preguntaban los demás.
—¿Y vosotros cĂłmo podĂ©is vivir sin poder ver la puesta de sol entera? —respondĂa Ă©l.
Un dĂa hizo las maletas. Bueno... en realidad metiĂł cuatro bellotas, un calcetĂn desparejado y una cucharilla de madera en una nuez enorme que utilizaba como mochila y anunciĂł:
—¡Me voy a vivir a la estepa!
Los demás gnomos pensaron que volverĂa antes de una semana.
No volviĂł.
ConstruyĂł su casa bajo una vieja piedra caliza, entre tomillos y espigas, donde el viento silbaba dĂa y noche.
Pronto hizo nuevos amigos.
Las avutardas le enseñaron a quedarse inmóvil cuando alguien pasaba cerca.
Los cernĂcalos le avisaban desde el cielo cuando venĂa visita.
Los conejos le abrieron una red de tĂşneles secretos.
Y un joven sisĂłn comĂşn le enseñó el idioma del viento, con el que podĂa saber si se acercaba lluvia, calor... o un geocachero.
Desde entonces, TrastolĂn dedica gran parte de su tiempo a esconder pequeños tesoros por la estepa para que los aventureros descubran lo especial que es este paisaje.
Eso sĂ...
Sigue siendo un auténtico desastre.
Nunca recuerda dĂłnde ha dejado el gorro.
Pierde las llaves de casa tres veces al dĂa.
Ha intentado domesticar un saltamontes gigante... con resultados bastante discutibles.
Y todavĂa no entiende por quĂ© los humanos esconden recipientes hermĂ©ticos cuando una buena nuez hueca le parece mucho más elegante.
Si has llegado hasta aquĂ, es muy posible que hayas encontrado uno de sus escondites.
Mira bien a tu alrededor.
Quizá no veas a TrastolĂn.
Los gnomos de la estepa son expertos en camuflarse entre las espigas.
Pero si el viento sopla justo en el momento adecuado... puede que escuches una pequeña carcajada.
O quizá solo sea TrastolĂn riĂ©ndose porque has pasado tres veces delante del cachĂ© sin verlo.
¡Disfruta del lugar, respeta este entorno único y deja la estepa exactamente igual de mágica que la encontraste!
— TrastolĂn, Gnomo Oficial de la Estepa de Villaherreros.
