
El Casco Antiguo de Peñaranda fue declarado en 1973 Conjunto histórico-artístico en torno a sus tres plazas sucesivas: La de Martínez Soler, la de la Constitución y la de España. Las plazas presentan una estructura rectangular muy alargadas, estando porticadas y destacando en ellas la Iglesia parroquial de San Miguel en la primera, el edificio del Ayuntamiento y el antiguo palacio de los Bracamonte en la segunda y el Templete y la Antigua Cárcel en la tercera.
El exterior de la Iglesia de San Miguel tiene cierto interés por ser lo único original que del templo ha quedado después del devastador incendio que sufrió la iglesia en 1971. Está realizado en sillería granítica, a excepción de la torre, que se alza a espaldas de la cabecera, que es de ladrillo visto. De las portadas que tiene la iglesia, la meridional es la más interesante, obra manierista de la segunda mitad del siglo XVI, porta los escudos de sus fundadores y la imagen de San Miguel. La portada poniente responde a planteamientos clasicistas derivados de Herrera y toda la escuela de Valladolid. La hornacina cobija una imagen de la Virgen con Niño, obra de finales del siglo XVI. La torre campanario, construida en ladrillo, es probablemente el vestigio más antiguo de un pequeño templo románico, sobre cuyos restos se asentó posteriormente la nueva iglesia. Ésta se ha visto afectada por varias catástrofes: el terremoto de Lisboa de 1753, el terremoto de 1761, un incendio en 1893, la explosión de polvorín de 1939 y el ya referido incendio de 1971.