LA YAYA Y EL CARCHÍS:
Si ya lo decía mi abuela… ¡Tarde de toros...parchís para todos...! Y es que no hay nada como echar una buena partida a uno de los juegos más populares que nos ha acompañado durante la niñez... He de reconocer que nuestros “yayos” son duchos en la materia, si bien lo son en el bingo aun destacan más en el parchís donde no tienen “piedad” alguna y no dudan en “comerte” 2 veces seguidas sin pestañear una sola vez...
En esta primera visita a casa de la “yaya” hemos de conformarnos con firmar en el libro de invitados, la partida, si cuadra, la empezamos otro día…

El cache es bastante delicado, no está muy escondido y la zona queda a la vista de viandantes y muggles varios así que con tiento y disimulo.
*Accesible en silla de ruedas.
**Llevar un lápiz para firmar y ¡cerrar la puerta al salir!