La zona de
Argoños

Argoños
limita
con el estuario de Santoña, al que confluyen los ríos Asón y
Clarín, formando las rías de Limpias y Rada, respectivamente.
Está integrado en la Reserva Natural de las Marismas de Santoña,
Victoria y Joyel, creada por la Ley 6/1992 de 27 de marzo, y se
incluye en el Convenio Ramsar en 1994 para la protección de los
humedales. Ha sido declarada Lugar de Interés Comunitario
(LIC). Su superficie abarca diez municipios,
correspondiéndole a Argoños 198,849 hectáreas (un 4,58%) de las
4.341,69 protegidas.
Se trata de
terrenos del Gromo, Jado y Ribero, que se extienden al este del
mismo, por los que penetra la ría de Argoños, a la que desaguan
varias fuentes y que desemboca en el área conocida como marisma
de Lastra, entre Santoña y Escalante. Esta área está sometida a
los constantes flujos de y caracterizada por los marjales,
islotes que sobresalen del fangal formado por la acumulación de
sedimento y en los que se localiza la mayor parte de la
actividad biológica.
El municipio
de Argoños ha dotado de diversas infraestructuras al entorno del
humedal, como sendas ecológicas, pasos elevados y observatorios.
Todo ello con la finalidad de que los visitantes puedan conocer
este patrimonio natural sin que éste se vea perjudicado. Además,
ha realizado obras dirigidas a la recuperación de orillas, ha
construido islas para refugio y anidamiento y ha levantado
barreras vegetales para aislar la avifauna de las vías de
comunicación y de futuras edificaciones. El fin que se persigue
es recuperar y proteger las condiciones originales de este
sistema de marismas.
Otros espacios de
interés de Argoños
Otra de las zonas de
interés natural de Argoños es el monte El Brusco (también llamado
Montes Mijedo), cuyas 300 hectáreas comparte con el municipio de
Noja. Coronado por una cumbre de 239 m, está poblado por un
arbolado denso en el que predominaba tradicionalmente la
encina (sustituida allí donde ha desaparecido
por el eucalipto), junto a arbustos de filiación mediterránea como
el madroño, el
laurel, el
aladierno, el
labiérnago, la
jara, la
zarzaparrilla y, especialmente, el
durillo, un arbusto que rara vez se localiza en
Cantabria de forma asilvestrada. Las especies principales de estos
encinares costeros son el
chochín, el
petirrojo, el
verderón, la
curruca capirotada, el
reyezuelo listado y el
mirlo, entre otros.
El municipio
de Argoños, con sus tres barrios de Ancillo, Cerecedas y
Santiuste, se extiende por una superficie de 5,5 km2 a los pies
del monte El Brusco sobre el margen occidental de la
desembocadura de la ría de Santoña. Se trata de un antiguo lugar
de paso en el Camino de Santiago en su variante costera. Durante
la Edad Moderna estuvo hermanado con la Merindad de Trasmiera y
se constituyó como ayuntamiento a comienzos del siglo XIX.
Pertenece al partido judicial de Santoña.
Su
situación geográfica ha
llevado a sus habitantes –más de 1.100 en la actualidad– a
dedicarse tradicionalmente a la explotación de los recursos
pesqueros de la marisma.
Esta ocupación hoy en día se ha adecuado a las necesidades de
conservación de los frágiles ecosistemas del acuífero, integrado en
la extensa Reserva Natural de las Marismas de Santoña, la Victoria
y Joyel, uno de los mayores humedales de la costa cantábrica. Junto
a las labores de marisqueo y las explotaciones ganaderas, el
turismo ha adquirido importancia como fuente de ingresos del
municipio, favorecido por su situación geográfica cercana a la
costa, a pocos kilómetros de las playas de Berria y Salvé. Este
fenómeno se ha traducido en la proliferación de urbanizaciones en
los aledaños de la capital.
Además de la
riqueza natural de un lugar que contempla anualmente el paso de
miles de aves, Argoños cuenta con una interesante muestra de
arquitectura popular, entre la que destaca la serie de viviendas
en hilera típicas de la comarca de Trasmiera, que puede
contemplarse en el barrio de Ancillo. También es interesante
desde el punto de vista etnográfico el molino de mareas de Jado,
uno de los tres que en el pasado existían en este municipio y
que se ha convertido en un centro de interpretación de las
tradiciones pesqueras tras su restauración en 2002.
El Molino de
Jado
El mar Cantábrico experimenta mareas muy fuertes, que dos veces al
día provocan oscilaciones del nivel del agua que van desde los 80
cm de una “marea muerta” a los 4’5 m de una “marea viva”. Esta es
la causa por la cual la ría de Argoños aparece unas veces llena y
otras vacía de agua, o apreciamos en la playa que la orilla se
acerca o aleja.
Desde tiempos muy antiguos, en
estas costas se ha utilizado la fuerza de las mareas para mover
molinos, embalsando el agua con la pleamar y liberándola en la
bajamar sobre los rodeznos de impulsión. Aunque sin duda las
hubo más antiguas, estas instalaciones se extendieron por todas
las rías de la costa cantábrica en el siglo XVII, con la
introducción del cultivo de maíz. Sólo en el
entorno de la bahía de Santoña se
contabilizaban una veintena de ellos. Uno de ellos, el molino de
Jado, en el barrio de Ancillo, ha sido recuperado recientemente,
rehabilitado y transformado en un centro de interpretación de la
marisma, su naturaleza y el modo de vida de sus habitantes. El
molino se encuentra abierto a los visitantes todo el verano
(fuera de estación se puede concertar la visita) y muestra su
funcionamiento siempre que la marea lo permite. Si queréis más
información sobre este tipo de artilugios aquí os dejo un
interesante enlace sobre los
molinos
El
caché
Para obtener las coordenadas del caché os
proponemos buscar una serie de datos. Debéis tener en cuenta
las
mareas
para poder resolver el cache :
A: En el molino de Jado se pueden observar
varios arcos. Cuenta el número de ellos y este será el valor
A.
B: En el cartel situado en N43 26.950 W3 29.205
obtendréis información sobre el número de molinos de marea que se
encontraban en las inmediaciones del lugar en el que os hayais.
Este será el valor B
C: En el mismo cartel debéis averiguar cuantas
plantas tiene el edificio del molino de Jado. Este será el valor
C.
D: Sobre la fachada de la entrada principal del
molino podéis ver el símbolo del centro de interpretación del
molino de Jado. En él se ven varios símbolos que semejan olas.
Cuéntalos y ese será el valor D.
E: En la zona veréis una estatua que representa
a las gentes de la zona realizando una de las labores más
relacionadas con el aprovechamiento de los recursos de las
marismas. ¿Dicha estatua representa a un hombre o a una mujer? Si
es un hombre asignar el valor 0 a E; si es una mujer asignar el
valor 1.
F: Saliendo de la zona del aparcamiento contad
el número de bancos blancos que hay en el paseo que rodea el
jardín. Ese será el valor de F.
Ahora un poco de cultura sobre las matrículas y
nombres de los barcos. Para “nombrar” a una embarcación se le
asigna una matrícula “oficial” compuesta por un grupo de cifras y
letras. Además todos los barcos tienen su nombre.
G: Buscad una pequeña barca de colores azules
cercana a la estatua. En el grupo de cifras y letras de la
matrícula “oficial” averiguad la cifra sexta y asignadsela al valor
G.
H: Esa misma barca tiene un nombre, que
corresponde a una ciudad europea. ¿Cuántas letras tiene dicho
nombre? Ese será el valor H.
I: En una de las fachadas del edificio del
molino hay varios bancos con el asiento y el respaldo de madera
¿Cuántos? Ese será el valor I.
J: En el jardín hay una imagen de la virgen del
Carmen. Bajo ella hay una placa con una inscripción. Contad el
número de letras de la misma. Reducid esta cifra a un único dígito
y ese será el valor J. Ejemplo: si son 15 letras sumad el 1 y el
cinco, siendo el valor buscado el 6. ( 15----1+5=
6)
|
N |
0 |
A+1 |
B |
C |
D |
G |
H |
F |
|
W |
0 |
0 |
B |
I-1 |
J+1 |
E |
A-1 |
J+1 |
