La N-630, también llamada Ruta de la Plata, es una de las carreteras mas importantes y con mas trafico de España, une las ciudades de Gijón y Sevilla, vertebrando el oeste de la península de norte a sur, atravesando las provincias de Asturias, León, Zamora, Salamanca, Cáceres, Badajoz, Huelva y Sevilla. El kilómetro cero está en la avenida de la Constitución de Gijón y el 810 en Sevilla, terminando en su puerto. No se debe confundir Ruta con Vía o Cañada de la Plata, cada una es independiente de las demás, teniendo orígenes y destinos diferentes, aunque comparten varios tramos, se unen o se separan buscando cada una sus puntos de interés o los mejores pasos, separándose y discurriendo independientes en mas ocasiones de las que comparten espacio. Cuando se cerró la línea férrea de Palazuelo Empalme a Astorga, allá por 1985, se prometió reiteradas veces la conversión en autovía de la vieja Ruta de la Plata, 24 años después, la autovía A-66, solo está en servicio completo en Andalucía, Extremadura y en varios tramos del resto del trazado. La construcción de la moderna infraestructura, aparte de los atropellos al patrimonio cultural enterrado durante siglos y removido por las excavadoras, deja de lado el viejo camino, que queda para los trayectos vecinales, servidumbre de fincas, paseos, rutas en bici y para los recorridos nostálgicos de los lugareños, que transitaron durante muchos años, en la infancia en que los viajes eran eternos. Esa nostalgia impulsa a colocar este caché en un lugar que durante muchos fue un alto en el camino de viajeros y camioneros, para cargar las garrafas de agua, tomar un refrigerio en el desaparecido chiringuito y estirar las piernas, disfrutando del agua y del frescor del bosque de robles.