El edificio conocido actualmente
como “Ermita de Llanes” conserva un ábside y restos de un muro,
construidos en cal y canto, donde aparecen algunos sillares y una
bóveda de ladrillo. Carece actualmente de tejas o cubrición,
quedando visible el material de relleno usado en las bóvedas.
Su estado actual es de abandono y carece de culto, romería o
celebración que recordara su más reciente uso.
Se conserva en pie lo que fue la cabecera de este edificio,
compuesto en planta por tres ábsides semicirculares en torno a un
espacio central de planta cuadrada. El cuarto lado se ocupaba por
la nave, de la que hoy día sólo quedan ligeras referencias en
planta. Debajo de esta estructura se encuentra una cripta, la única
detectada en este ámbito geográfico.
El material de construcción utilizado y más dominante es el
ladrillo al interior, y al exterior es la piedra de toba. Cada uno
de los ábsides, al interior, se cubre con una bóveda de cañón
ligeramente apuntada; mientras que el tramo central se cubre con
bóveda de aristas, que descansan en conos truncados a modo de
ménsulas. El paso de cada uno de los ábsides al tramo central se
realiza mediante un arco de ladrillo ligeramente apuntado.
Llama la atención la existencia del arranque de un cuerpo
semicircular que parte del ábside situado al sur. No tiene una
explicación ni estructural ni funcional clara, aunque podría haber
sido la parte inferior de una antigua torre. La cripta bajo la
estructura de la cabecera presenta planta de cruz griega,
cubriéndose los brazos mediante bóvedas de cañón de ladrillo
revocado.
El uso principal de la construcción fue el de mausoleo; luego pasó
por distintas vicisitudes: cabecera de la ermita construida
posteriormente, hábitat ocasional de transeúntes, pesebre y, en
último lugar, refugio de pastores.
De la información desprendida de su excavación, consta la
recuperación de restos humanos que, en su contexto, con los
materiales que aparecían, se pueden fechar en época medieval,
estelas funerarias altomedievales, un par de anillos de plata
asociados al vertido de tumbas a la cripta y elementos
constructivos como sillarejos, cantos, ladrillos, etc. Todos ellos
fruto de limpiezas pasadas, que habían utilizado como vertedero la
cripta.
El ámbito ocupacional quedaba definido por la existencia de un
elemento estructural, visible antes de la excavación, y que
consiste en los restos de una pila o baptisterio que se encuentra
en el lado este de la cripta. Junto con la pila, unos pequeños
canales surcan el suelo para evacuar el agua de los bautismos,
partiendo de la misma pila hacia el brazo sur, donde entran en una
canalización cubierta por tejas de época visigoda, y por donde se
desagua a un túnel excavado en la roca, que fue abierto en el lado
sur de la cripta y que es coetáneo del baptisterio. El túnel, o
canal de desagüe, es desproporcionado con respecto a la cantidad de
agua utilizada en los rituales de bautismo, teniendo posiblemente
una funcionalidad de evacuación del agua de lluvia y filtración que
pudiera anegar la cripta.
Otro de los elementos que se ha podido documentar como coetáneo a
la propia edificación son los restos de mosaicos que aparecieron en
las zonas más próximas a los muros de la cripta.
La Ermita de Llanes fue un mausoleo romano de mediados o finales
del siglo IV de la era. Tanto por su planta y alzado como por su
sistema constructivo, el edificio de Llanes tiene numerosos
paralelos coetáneos dentro y fuera de España. Entre otros en los
mausoleos de Écija, en la villa romana de la Dehesa de la Cocosa
(Badajoz), el mausoleo de Centcelles en Tarragona, Santervás del
Burgo, el mausoleo de Jábada en Zaragoza, etc.
Texto extraido
del:
D.O.C.M. Núm. 229
de
6 de noviembre de 2008