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Diseño: Alamostrail
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Una de las
excursiones tradicionales en la zona centro es la que, partiendo de
Madrid sube por la vertiente madrileña de la Sierra de Guadarrama,
alcanza el puerto de Navacerrada y desciende por una revirada
carretera a través de las llamadas siete revueltas hasta Valsain,
La Granja de San Ildefonso y Segovia. Durante ese recorrido
podremos deleitarnos con la presencia de cuatro fuentes, dos de
ellas emblemáticas por ser aún de agua potable, como es el caso de
la Fuente de los Geólogos, antes de llegar al alto de
Navacerrada y la Fuentecilla nada más superar el alto, ya en
la vertiente segoviana. Una vez superadas las siete revueltas,
curvas de 180º que antaño eran el terror de los radiadores de los
600, junto al Puente de la Cantina, hay una fuente de
sillares muy antiguos pero cuya agua no es potable. Más abajo hemos
localizado otra fuente de origen probablemente de la época de
Carlos III sin agua y bastante deteriorada.
No
perdemos la esperanza de localizar alguna más que sabemos se
encuentran en el recorrido hasta La Granja. Modernas unas, más
antiguas otras, todas ellas forman parte de ese amor por el agua
que los árabes dejaron en nuestra esencia
cultural.
Os
invitamos a esa visita de estas cuatro fuentes, aunque esperamos
ampliarla en cuanto localizemos las restantes. Y no dejéis de
disfrutar en verano o en invierno de la fresquísima agua de la
Fuente de los Geógolos, auténtica agua mineral.
FUENTE DE LOS
GEÓGOLOS
Está situada en
los terrenos mancomunados de Navacerrada y Cercedilla, en el
kilómetro 58 de la carretera que va al Puerto de Navacerrada. La
fuente fue diseñada por Joaquín Delgado Úbeda e inaugurada el 12 de
junio de 1932. Está dedicada a Casiano del Prado, José MacPherson,
Salvador Calderón y Francisco Quiroga, los primeros geólogos que
estudiaron la Sierra de Guadarrama, tal como figura en una placa en
el lado derecho de la fuente:
"A
la grata memoria de Casiano del Prado, 1797-1886; José MacPherson,
1839-1902; Salvador Calderón, 1851-1911; Francisco Quiroga,
1853-1894. Primeros geólogos que estudiaron el Guadarrama y fueron
sembradores de cultura y amor a la Naturaleza".
Se trata de una construcción de granito formada por un basamento
prismático -prolongado por dos bancos en los extremos- sobre el que
se apoyan dos pilonos unidos por un arco de medio punto con la
clave resaltada. Bajo éste se encuentra la fuente propiamente
dicha: un sencillo caño que vierte sus aguas en una pileta
rectangular.
Aunque está justo arriba en el borde, y no
hay que bajar más de dos o 3 metros, en época de lluvias o con
nieve, el terreno puede estar complicado, por lo que subimos el
terreno a 2. El Caché es un carrete de fotos y sólo contiene
el libro de registro. Llevar bolígrafo para
firmar.