Una de las casas más
misteriosas de Madrid es la llamada Casa de las Siete
Chimeneas
(hoy en día es
la sede del Ministerio de Cultura). Son tres las leyendas que
existen sobre esta edificio.

Esta casa fue
edificada en 1577 (se cree que por Juan de Herrera), y fue el
escenario del
amor entre
elCapitán
Zapata y su esposa Elena, hija de un caballero a las ordenes del
rey Felipe. Al poco de
contraer m
atrimonio el capitán es
mandado a la guerra de Flandes y cae muerto en batalla. Poco
después Elena es encontrada muerta en su dormitorio, sin que se
pudiera esclarecer las causas de su muerte, y, para mayor sorpresa
de la corte, su cadáver desaparece.
En los mentideros madrileños no se para de comentar estos sucesos y
todo el pueblo asegura haber visto el fantasma de Elena caminando
por los tejados de la casa, entre las chimeneas que lo coronan, y
después de recorrer el alero del edificio, se golpea en el pecho y
acontinuación
seesfuma.

Pasa
el tiempo y casa permanece
cerrada, hasta que la compra un viejo acaudalado que se va a casar,
en un matrimonio de conveniencia, con una joven dama. Pero este
matrimonio no va a durar mucho tiempo, ya que la joven se quita la
vida la misma noche de su boda. A partir de este día se comenta que
otro fantasma recorre la casa, esta vez por el sótano. Todas las
noches el fantasma de la joven suicida se pasea haciendo tintinear
unas monedas de oro que el propio rey Felipe II la regaló como
arras de su desposorio. En los mentideros corre el rumor de que
esta mujer fue la amante del rey.
Tiempo después la
casa pasa a ser posesión del Marqués de Esquilache, la persona con
más poder en la época de Carlos III. Enfrentado con el pueblo a
causa de las subidas de impuestos, colma la paciencia de los
madrileños al intentar prohibir la capa y el sombrero de ala ancha,
muy habituales en la vestimenta de los madrileños de la época, ya
que el sombrero y la capa ocultaban el rostro y las espadas. En
1766 el pueblo se lanza a la calle (en el célebre motín de
Esquilache) y en el primer sitio que buscan al Marqués, con no muy
buenas intenciones, es en la casa, donde intentan entrar a la
fuerza. Uno de los mayordomos opuso resistencia a los exaltados
madrileños, que consiguieron derribar la puerta y dar muerte al
hombre de varios disparos y puñaladas. Con este acontecimiento se
une a los espectros de las dos mujeres un tercer fantasma, el del
mayordomo, que vaga por los pasillos intentando proteger la entrada
a la vivienda.
Si
os acercáis de madrugada y paseáis por el perímetro de la casa, con
suerte podréis observar, en el tejado al fantasma de la bella joven
que se pasea por el alar y que una vez finalizo su recorrido se
golpea el pecho. Y si agudizáis el oído podréis escuchar, un ruido
de piezas de oro que resuenan en el silencio de la noche, al
golpearse, unas contra otras, en la mano sin vida de la joven
amante del rey. Pero en ningún caso, ! nunca ¡, intentéis acceder
al interior del
recinto.....
hay cámaras de seguridad y os
detendrían.