FRENTE DE ALCUBIERRE
ZONA DE DESCANSO
En
la contienda existieron dos formas básicas de entender la
estructura militar «La logística nacional estaba más estructurada
que la republicana, respeta toda la estructura militar cuando llega
la guerra –declara Martínez de Baños–. Cualquier unidad militar,
sea de falange o de requetés, entran con un jefe militar, y
mantienen el organigrama de unidades, divisiones, brigadas,
secciones, compañías y batallones». En el bando republicano, por el
contrario, «destrozan esa estructura militar. Van contra este tipo
de disciplina y organizan sus columnas conforme a centurias u otros
esquemas. Unos tienen jefes militares, pero otros son personal
político, sin conocimientos militares».
Orwell reflexiona sobre este tema y escribe: «En los primeros
días del levantamiento de Franco, las milicias habían sido
apresuradamente organizadas por los diversos sindicatos y
partidos políticos; cada una consistía en esencia una
organización política, fiel a su partido tanto como al
Gobierno central... ¿Cómo demonios podía ganar la guerra un
ejército así?... En 1937, cuando se formó el Ejército Popular,
que era un cuerpo ‘no político’, las milicias partidistas
quedaron teóricamente incorporadas a él, pero durante mucho
tiempo los únicos cambios introducidos fueron teóricos.
Hasta 1938, el rasgo esencial del sistema era la igualdad social
entre oficiales y soldados...
El puerto de Alcubierre tenía una gran
importancia estratégica y táctica ya que su posesión daba la
posibilidad de dominar por la vista gran espacio de terreno. Desde
San Simón (Puig Ladrón) o desde cualquiera de las otras cotas
elevadas, se visualiza casi desde Zaragoza a Huesca. También desde
la posición de Monte Oscuro, más al interior de la sierra, se
domina una grandísima extensión. El puerto era también importante
porque controlaba el paso y la comunicación a través entre Leciñena
y el pueblo de Alcubierre y era una de las llaves para llegar a
Zaragoza, objetivo prioritario a tomar y defender.
Entre julio y octubre de 1936 el frente quedó
determinado por las poblaciones de Tardienta, el entorno de
Perdiguera, Osera, Pina y Belchite. Sin embargo, el 12 de octubre
las tropas rebeldes tomaron Leciñena y lograron avanzar hasta el
puerto de Alcubierre adueñándose de las posiciones de la izquierda
y derecha de la carretera Leciñena-Alcubierre, fortificadas en el
límite geográfico de las dos provincias. El resto de los picos,
crestas y vaguadas se mantuvo en poder republicano.
La proximidad entre los contendientes, en muchas
ocasiones inverosímil, determinó abundantes e intensos períodos de
combate, como lo prueban los cartuchos, balas, metralla,
proyectiles de mortero y de cañón hallados en el transcurso de las
excavaciones de esta posición del Irazo. Pero también hubo largas
treguas que el escritor George Orwell describe como "la guerra en
punto muerto".

