Belascoáin es
una pequeña localidad de poco más de 100 habitantes situada en el
valle de Etxauri, entre las sierras de Sarbil y del Perdón. El
pueblo se encuentra en un promontorio elevado a las orilla del río
Arga. En el punto más alto de dicho promontorio se encuentra la
iglesia de la Asunción.
Detrás de
la parroquia encontramos una amplia explanada acondicionada como
parque. Aquí encontraremos el cache y también unas vistas que sin
duda sorprenderán. Desde los bancos del parque podremos contemplar
serenamente los meandros del río, choperas y campos, y como fondo
una impresionante panorámica del cabezón de Etxauri. También
veremos desde aquí otros dos atractivos artísticos y culturales de
la localidad: el puente de origen medieval y el
balneario.

La iglesia de
la Asuncion está fechada a principios del siglo XIII y es de estilo
gótico inicial, con reformas importantes en el siglo XVI. Cuenta
con una nave de 4 tramos, cabecera poligonal, dos capillas en la
parte delantera, el pórtico en el segundo tramo y un coro del siglo
XV en la parte posterior. La nave es en forma de cañón apuntado
(las típicamente románicas son de de media circunferencia, pero el
hecho de que esta iglesia sea de un estilo de transición lleva a
que esta se apunte). El elemento que más llama la atención en el
exterior es su amplia, pero baja torre. El pórtico de entrada es
gótico, del siglo XIV y forma de arco apuntado. En los capiteles de
las columnas de dicho pórtico veremos racimos de uvas, un águila
con las alas desplegadas, dos grifos, un lobo y un jabalí. El
elemento de mayor valor de su interior es el retablo de estilo
plateresco dedicado a la virgen, obra de Guillén y Juan de Oberón,
fechado en 1563. También es interesante la pila bautismal medieval
con decoración vegetal.

El puente está
situado fuera del casco urbano. Aunque su origen es medieval su
estructura actual debe más a una reconstrucción de finales del
siglo XVIII. Está formado por cinco arcos de medio punto y siguen
atravesándolo vehículos.
Existen
registros de las aguas de Belascoáin desde el siglo XVII, pero fue
en 1829 cuando el ayuntamiento vendió los terrenos del manantial
que comenzó la verdadera historia del balneario de la localidad. El
comprador, Esteban de Goicoechea, impulsó la construcción de un
establecimiento de aguas termales que se inauguró en 1831. El lugar
contaba con un pequeño hotel, capilla, cocheras, servicio de baños
y fuentes, un molino para la producción de electricidad y jardines.
100 años después con la guerra civil llegó la decadencia del centro
termal y actualmente solo podemos contemplar el exterior de los
edificios y los jardines.
Finalmente si
damos un paseo por el pueblo veremos varias casas señoriales. Si
además nos fijamos cuidadosamente también podremos encontrar en una
vivienda la siguiente inscripción:
Si me quieres encontrar ya sabes mi paradero, si no estoy por
Belascoain estare en el facero y si no en Errekazar.
Bien podrían ser los dueños amantes del
geocaching…
El cache está a mitad de camino entre micro y nano, consistiendo en
un tubo de aproximadamente 1 cm de diámetro y 6 cm de largo. Además
de una hoja de firmas incluye 2 abalorios y varias monedas
pequeñas…Tendréis que llevar objetos muy pequeños para
dejar.