Situación
La
atalaya de Torrepedrera se encuentra situada
en lo alto de un cerro de 1.030 metros de altura, en el extremo sur
del
municipio de El Berrueco, en la Sierra Norte de la provincia de
Madrid.
Se puede llegar a ella por la carretera M-131 de Torrelaguna a El
Berrueco. En
el kilómetro 10, antes de llegar a El Berrueco, hay un desvío a la
carretera
M-133 que conduce a la presa y pueblo de El Atazar. Pasado el
primer kilómetro
aparace a la derecha la cancela de una finca ganadera. Para llegar
a la atalaya
hay que seguir el camino y girar en el primer desvío a la
derecha.
Historia
La
atalaya de Torrepedrera forma parte de un
conjunto de atalayas defensivas árabes que controlaban el paso a
las vías de
comunicación y valles habitados de la Sierra de Madrid durante la
época de
dominación islámica.
Este conjunto de atalayas de la Sierra de Madrid formaba parte de
un sistema
defensivo y organizador de un territorio conocido como Marca media
del Al-Andalus,
que constituyó la frontera entre árabes y cristianos durante el
emirato y el
califato cordobeses. No en vano, el término Jarama deriva de un
vocablo bereber
que significa río de frontera o río de nadie.
Estas atalayas fueron construidas entre los siglos IX (durante el
emirato de
Muhamed I de Córdoba) y X (en la época de Abd al-Rahman III).
Las atalayas de la Sierra Norte de Madrid se agrupan sobre los
pasos naturales
entre Somosierra y Guadarrama, controlando el acceso a Torrelaguna,
Talamanca
del Jarama y el Alto Valle del Manzanares, en torno al paso de los
Puertos de
Navacerrada, Fuenfría y Alto de León, controlando por tanto los
tres pasos del
Sistema Central: la calzada romana de Talamanca del Jarama, la
calzada del
Puerto de Fuenfría, que aún hoy une Cercedilla y Segovia, y el paso
a través de
Somosierra, que según algunos autores, pudo ser utilizado por Tariq
en el
proceso de conquista del año 711.
Desde la atalaya de Torrepedrera se avisaba al castillo de Uceda de
las posibles
avanzadillas cristianas.
Más al sur existe una primera línea formada por un grupo del que
aún se
mantienen las atalayas de Torrelodones y de Hoyo de Manzanares. La
segunda línea
se sitúa algo más al norte, formando el grupo que mejor se ha
conservado,
constituido por las atalayas de El Berrueco, Arrebatacapas,
Venturada y El
Vellón, además de la desaparecida de El Molar.
Descripción
Es de
planta circular y forma troncocónica, con
su primer piso relleno y el segundo a 2,25 metros de altura. Se
conservan 10
metros de altura, el diámetro interior es de 3,30 metros y el
espesor del muro
varía entre 1,58 metros en la base y 1,05 en la parte más alta. No
conservaba
restos del hueco de entrada, por lo que en la reconstrucción
llevada a cabo
recientemente éste ha sido recreado tomando como modelo otras
atalayas próximas.
Materiales
La
torre está construida en sillarejo, destacando
el empleo de piedras de tipo pedernal formando grandes trozos casi
sin
desbastar.
Estado de
conservación
Ha
sido restaurada recientemente y se encuentra
en buen estado.
Propiedad y
uso
Es de
propiedad privada, y se utiliza como puesto
de vigilancia contra incendios.
Visitas
Es de
acceso libre.
Nota: no olvidéis los
Prismáticos