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El Monte Lobeira es una montaña situada en la ciudad pontevedresa de Villanueva de Arosa.
La montaña tan solo mide 289 metros de altura, aunque al ser zona costera su altitud se aprecia al 100%.
Esta montaña es famosa sobre todo por el impresionante mirador que hay en lo alto de la cima, desde donde se aprecian cuando el tiempo lo permite, unas espectaculares vistas de la Ría de Arosa, en ella se ve la Isla de Arosa, una gran superficie del interior de la provincia de Pontevedra, la cara sur de la Sierra de Barbanza, en la comarca de Barbanza hacia el norte, y hacia el sur se aprecian algunas ciudades de la comarca del Salnés y la Isla de Ons. Desde lo alto se puede ver la ciudad de Villagarcía de Arosa y el Mirador das Luas a menos de un Kilometro. En lo alto del mirador se puede ver una cruz (s XIX), monumento dedicado a las víctimas del mar y también una placa del Almirantazgo británico que recuerda a los marineros muertos en el hundimiento del buque escuela "Serpent" frente a Camariñas el 10 de noviembre de 1890.
Hasta lo alto del mirador de accede por vías forestales, hasta el mismo pie del mirador, después hay que subir algunos metros de altura, a través de escaleras. En lo alto se puede apreciar la vista explicada antes.
La montaña es su punto más alto está compuesta por piedras, en el extremo del mirador, aunque siempre cubierta con árboles.
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Historia Detallada de Monte Lobeira
Parece tener antecedentes de que existió un antiguo castro en la zona, y se menciona en los textos de la Catedral de Santiago de Compostela como Castro lupus. Su nombre así lo indica, puesto que Lupara en Latín significa castillo o verdadera mansión.
Antigüedad
El dato más antiguo documentado en Lobeira es el nacimiento en el siglo IX del obispo Teodomiro de Iria Flavia, del que cuenta la leyenda que participo en el descubrimiento de la tumba del Apóstol Santiago. La fortaleza de Lobeira se vio reforzada para defender la ría de asedios continuos de los vikingos y los musulmanes (recordemos que la ciudad de Villanueva de Arosa fue destruida por la invasión normanda, e incluso los musulmanes acamparon en las islas cercanas de Sálvora o la Isla de Arosa). Como punto estratégico, su posesión significa tener un perfecto control sobre la región fértil y codiciada de la Ria de Arosa. Debido a este carácter defensivo y estratégico después de haber pertenecido a la iglesia, el castillo es donado a destacamentos militares para proteger mejor a la ciudad de Compostela. Con el tiempo se convirtió en una fortaleza de gran importancia en la Edad Media, donde se forjaron capítulos notables en la historia del Reino de Galicia. En los siglos XI y XII la fortaleza adquirió una nueva relevancia, de la cual son protagonistas Doña Urraca, su hijo Alfonso VII y el arzobispo Gelmírez. Tras la muerte de Raimundo de Borgoña, marido de Doña Urraca, esta se volvió a casar, perdiendo así la posibilidad de heredar el trono del reino de Castilla puesto que su padre así lo había establecido en una cláusula en su testamento. Entonces comienza el enfrentamiento entre aquellos que quieren la corona de su hijo Alfonso (incluido el arzobispo Gelmírez) y aquellos que apoyan la nueva casa de doña Urraca, Alfonso I de Aragón, que quiere el control de la tierra de Galicia. Uno de los aliados del aragonés es Arias Pérez, quien por aquel entonces regentaba la fortaleza de Lobeira, y que llega a apresar a Gelmírez en el castillo. A pesar de esto, Alfonso I de Aragón no pudo dominar Galicia y Arias Pérez también es vencido. Doña Urraca se da cuenta de que su enemigo para llegar al trono es Gelmírez y sin éxito utilizara todos sus esfuerzos para vencerlo. En 1116 se inicia una guerra en la que Lobeira de nuevo será clave en 1117 la reina decide reconciliarse con su hijo y claudica. A lo largo de su historia posterior, Lobeira fue codiciada por ambas partes en los diversos conflictos relacionados con el poder de Compostela, para defender el enclave y el abastecimiento de la capital Santiago, que junto con las Torres do Oeste se conocen como las puertas de Compostela.
La destrucción de la fortaleza
La fortaleza fue finalmente destruida durante la Gran Guerra Irmandiña, con las tropas Irmandiñas comandadas por Sueiro Gomes y Pedro Álvarez de Soutomaior, como revelación contra los abusos de los señores feudales y el arzobispo de Santiago, a quien en ese momento pertenecía este castillo. El daño sufrido por ese lugar en la Gran guerra Irmandiña fueron muchos, por lo que decidieron cederla a Juan Antonio Marín de Lobeira (descendiente de Ruy Soga de Lobeira, anterior beneficiario de la torre), porque la reconstrucción era muy costosa para Compostela ya que la población estaba diezmada a causa de la persecución continua, cuando los nobles volvieron a Galicia. Posteriormente, sus nuevos propietarios cogieron la piedra y se trasladaron al Rial, donde construyeron el pazo Rial, ahora convertido en un hotel. El completo deterioro de la torre, fue trabajo de los robos de piedra, dejando Lobeira apartada de la historia más adelante.
Edad Moderna
Mirador de Lobeira.
En 1896 se levantó una gran cruz. El símbolo del cristianismo fue erigido en homenaje a las víctimas de los naufragios de barcos cerca de la costa. Después de que el buque Serpent de la marina de la escuela británica se hundiese, se colocó sobre las piedras de este mirador una placa en recuerdo de los marineros británicos. Después de la sublevación nacional y la guerra civil el monte Lobeira fue bombardeado para eliminar los maquis que se refugiaron en ella al comienzo de la guerra y fue utilizado por falangistas para pasear a la población local.En la década de 1960 se promovió la instalación de una figura del Sagrado Corazón, de 30 metros de altura, en la parte superior junto a la cruz. El Ayuntamiento, la Diputación de Pontevedra, la casa arzobispal y civil dieron su aprobación, pero el Ministerio de Educación obligo a trasladarlo a 500 metros, dentro del perímetro de la construcción medieval. Pero finalmente, no se colocó al no lograr recaudar la cantidad prevista (2.525.000 pesetas) para pagar por el trabajo, encargado al escultor Alfonso Vilar Vilalonga.
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