| Ayna, conocida también como "La Suiza Manchega", está enclavado en uno de los parajes más sugerentes de Castilla-La Mancha, localizado en lo más profundo de la garganta que forma el rio Mundo. Este singular y abrupto enclave natural convierte a Ayna en un lugar ideal para la práctica de la escalada y la práctica del turismo de aventura en general.

EL CACHÉ
El caché pertenece a una serie de cachés que pretenden dar a conocer la Sierra del Segura, sus gentes, su naturaleza, sus monumentos, en definitiva su belleza natural. Porque no todo en Albacete son llanuras y campos de cereal. Desde el caché podrás ver unas maravillosas vistas de Ayna así como del río Mundo, después te aconsejo que no dejes de disfrutar de un bonito paseo por las calles de este maravilloso pueblo serrano. El caché es tamaño micro, con libro de registro y lápiz. Por favor ser cuidadosos en su búsqueda ya que en días festivos la zona puede estar muy transitada. Mucha suerte y ojalá os guste este encantador pueblo.
CONOCE AYNA
El término municipal de Ayna, acoge a 16 núcleos de población, escasamente habitados, pero sorprendentes desde el punto de vista paisajístico. Estas aldeas son: Carcabos, Las Hoyas, El Vallejo, El Pozuelo, El Ginete, Pozo Ladrón, La Dehesa, El Villarejo, Casa Forestal, El Moriscote, La Navazuela, El Griego, Lo Noguera, El Rubial, La Sarguilla y Royo Odrea.

En las inmediaciones de Ayna se halla la Cueva del Niño, auténtica cuna del arte rupestre albaceteño, en la que se pueden admirar numerosas pinturas rupestres del paleolítico Superior, fechadas entre el 10.000 al 15.000 a.C. y pinturas rupestres del Arte Levantino. En la población se encuentran los restos del Castillo de la Yedra, se trata de una antigua fortaleza de origen islámico, donde hoy encontramos la llamada Cueva de los Moros y el balcón de las Mayas.
Muy próximo al pueblo, a 1,5 km de Ayna, en el llamado estrecho del Gargantón, se encuentra el Mirador del Diablo, desde donde es posible observar el valle en todo su esplendor.
Un paseo por las empinadas calles de Ayna llenas de rincones y recovecos, nos llevarán a revivir las singulares escenas de “Amanece, que no es poco”, en cualquier momento, podemos encontrarnos, a alguno de los muchos extras del pueblo que participaron en la película, y que nos podrán contar multitud de anécdotas del rodaje.

En la calle Mayor de Ayna se encuentra la Ermita de Nuestra Señora de los Remedios, que bien pudo ser una sinagoga judía que pasó a formar parte del legado cristiano tras la reconquista en el siglo XIII, siendo a partir de entonces y hasta el año de 1953 la iglesia parroquial. Su apariencia externa parece la de una casa más, pero podemos apreciar en la puerta de entrada, un arco de medio punto con grandes dovelas y en el interior, un bello artesonado mudéjar en madera de pino. La Iglesia Parroquial Santa María de lo Alto, conserva una torre de sillería del siglo XVIII. En la Iglesia destacan las imágenes de la Patrona y del Niño Jesús resucitado, en talla de madera, y los frescos del altar mayor, obra de Cruz J. Calderón.
En la Plaza Mayor se encuentra la Casa Museo etnológico, que consta de 3 plantas y sótano. En su interior se reproducen diferentes dependencias, la cocina, el dormitorio, la cuadra, la sala de utensilios de oficios antiguos, y "la cámara" con aperos de esparto. Aquí se encuentra ubicada la Oficina de Turismo desde donde se organizan visitas guiadas.
En los alrededores podemos disfrutar de un agradable paseo entre las huertas, o por el camino que va bordeando el río y nos lleva hasta una preciosa cascada.
Las fiestas y tradiciones de Ayna son muy populares. La Fiesta del Bolo se celebra el 12 de diciembre con las luminarias en honor a Santa Lucía, el Corpus Christi se festeja engalanando y tapizando las calles con mejorana; el Santo Cristo de Cabrillas el primer domingo de mayo; y los carnavales con los personajes del Trompalobo y Trompalapiz. Pero la fiesta que viven los ayniegos con mayor intensidad son las Fiestas Patronales en honor a Santa María de lo Alto, que se celebran del 3 al 8 de septiembre. Su celebración trasciende fronteras, y son muchos los visitantes que vienen a disfrutar de estos días festivos, en los que tienen lugar sus famosos encierros de reses bravas. La orografía del terreno confiere una especial belleza a los encierros, el valle de Ayna y sus calles, en continuo descenso hasta la plaza, permiten vistas muy hermosas del recorrido de las reses.

SIERRA DEL SEGURA
Alejada de la llanura manchega, la Sierra del Segura recibe este nombre por el paso del río Segura.
Se encuentra situada al sudoeste de la provincia de Albacete y constituye la porción más meridional de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, formando parte de los sistemas montañosos Prebéticos.
La comarca tiene una superficie total de 267.780 Ha, y abarca doce municipios: Ayna, Bogarra, Elche de la Sierra, Férez, Letur, Liétor, Molinicos, Nerpio, Paterna de Madera, Riópar, Socovos y Yeste.
Se trata de una zona de valles frondosos y escarpados por la fuerza del agua, donde los inviernos son fríos, y con abundante presencia de nieve en las zonas altas, pero las primaveras son largas y los veranos muy suaves y agradables. La Sierra del Segura está clasificada como montaña media, provocando un gran contraste de abrupta montaña con los territorios del centro y norte de la provincia, llanos o suavemente alomados.
Uno de los espacios naturales de mayor interés es el Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima, que incluye superficie de los términos municipales de Yeste, Molinicos y Riópar, municipios de la Sierra del Segura, y de Vianos, Villaverde del Guadalimar y Cotillas, municipios de la Sierra de Alcaraz.
Una sierra en la que el agua, en forma de ríos como el Mundo o el Taibilla, nace y muere en su territorio, y en la que otros ríos como el Segura o el Tus dan sus primeros saltos. Todo ello rodeado de un ecosistema natural que ofrece múltiples posibilidades al viajero que podrá admirar la diversidad de flora y la fauna presente en la comarca, o visitar los numerosos tesoros historico-artísticos presentes en la cultura local, que van desde pinturas rupestres en cuevas o abrigos en Ayna o Nerpio, a torres árabes a lo largo de toda su geografía como en Bogarra, en Moropeche y Llano la Torre en Yeste, Torre-Pedro en Molinicos, Pedro-Andrés y Vizcable en Nerpio o conocer iglesias medievales en Riópar, Letur, Férez o Socovos o ermitas en Liétor o Yeste.

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