Hay quien encuadra este extraño fenómeno dentro del término de las “luces populares”, acuñado en su día por los investigadores Jesús Callejo y Javier Sierra, y que define aquellas extrañas luminarias que, según el contexto cultural donde estas hagan acto de presencia, pueden llegar a explicarse desde puntos de vista tan dispares como el espirita, el mortuorio, el ufológico e incluso el brujeril.
Existe algún testigo como el paisano Serafín Rodriguez Guillén, de Casas de Lázaro el cuál alega ser uno de los testigos del fenómeno.
Desde hace varios años Isabel Flores y Joaquín Sánchez han estado a cargo de la seguridad de “La Quejola”. Una madrugada, volviendo a sus hogares vieron lo que creyeron que era una moto, pues la luz estaba aproximadamente a un metro del suelo. Pero a medida que se iban acercando, la luz se detenía, y como si actuase inteligentemente, se movía hacia los almendros, lugar del encuentro de la figura, y desaparecía.
Esta es la experiencia que tuvo Jose Martinez:
"Una de las dos personas que fuimos, y cuyo nombre omitiremos, pudo observar algo extraño. Estábamos en uno de los puntos calientes, donde más suele aparecer la luz según nos cuentan. Más concretamente en la entrada a Casas de Lázaro. Jugueteábamos, ya en noche cerrada, con una potente linterna, apuntando hacia las copas de algunos árboles cuando, de repente, uno de los que allí nos encontrábamos puso el grito en el cielo… pues aseguró que una especie de fogonazo respondió, a lo lejos, a la ráfaga de luz que, previamente, procedía de nuestra propia linterna. Eso fue todo. ¿Sería aquello la luz del Pardal? ¿O fruto de la sugestión tras horas entrevistando a testigos de lo insólito? Quien esto escribe no lo sabe, pues en ese momento tenía la vista puesta en otro lugar. Cosas que pasan. Pero la persona que me acompañaba sigue asegurando, aún hoy, que una fugaz ráfaga de luz nos “saludó” desde la copa de aquel árbol. En fin, espero estar más atento a la próxima…
¿Qué se esconde tras esta extraña luz? ¿Cómo es posible que incluso la Guardia Civil llegase a abrir fuego, en alguna ocasión, contra aquello? ¿Puede tratarse de simples pareidolías? ¿O hay algo más? Son preguntas que, a día de hoy y muy a pesar nuestro, siguen sin tener una respuesta...
Foto: Entrada a "La Quéjola", zona cercana a los contactos con la Luz del Pardal