
Durante los primeros meses de la guerra civil española de 1936, el Alto del Leon y sus inmediaciones fueron escenario de duros combates con numerosas pérdidas humanas en ambos bandos. Una vez estabilizado el frente, ambos ejércitos procedieron a fortificar sus posiciones, por lo que el las líneas de frente de la zona variaron escasamente desde 1937 hasta el fin de la contienda en 1939. Casi inmediatamente comenzó la construcción de un via crucis en memoria de los fallecidos en combate, del cual quedan algunas cruces en pie. El via crucis comenzaba en el Alto del Leon y tenía su decimocuarta y última etapa en la Loma del Requeté, que con ese nombre es conocida desde entonces aunque aparezca innominada en la cartografía oficial.
Es en la etapa final donde se alzaba una enorme cruz de hormigon, cuyos restos siguen allí caídos desde hace décadas. En fotografías de los años 50 ya aparece caída. Ese es el ugar donde está escondido el caché.
Se puede acceder fácilmente a pié por una pista forestal que parte del Alto del Leon. No es recomendable circular por dicha pista en coche, salvo que sea un todoterreno, ya que el firme está en un pésimo estado. Para quien esté registrando la serie de cachés del GR 10 vale la pena desviarse un kilómetro del camino principal para seguir después con los del GR.
Felíz búsqueda.