Los orígenes del puente de San Francisco, hay que buscarlos en el siglo XVI. La pasarela se construyó a instancias de los franciscanos y a ellos debe precisamente su nombre. Aquel primer puente, ya bautizado como el de San Francisco, se mantendría hasta el siglo XIX
En 1972, siendo alcalde Alfonso Díaz de Bustamante, el puente sufrió una nueva transformación.
El alcalde cambió el puente del siglo XIX por uno más amplio, de dos ojos, que es el que se conserva. Para su construcción se usaron acarreos del anterior.
En la actualidad han, sustituido el puente por una glorieta y colocando en su centro una réplica. Todos los expertos coinciden en que el puente no tiene valor histórico (data de los 70), aunque sí posee gran importancia sentimental para el barrio.

El cache es un micro situado en las cercanias, no hace falta saltar a la glorieta.