Los pinos y otros árboles del Retiro son ejemplares de muchísima envergadura y larga historia. Por ejemplo, el Ahuehuete o Ciprés Calvo que se encuentra en el Parterre, es un árbol de más de cuatrocientos años de vida. En Los jardines de Don Cecilio hay dos Álamos plateados cuya belleza en otoño e invierno es total. Los castaños y plátanos también doran la luz en esa época en el parque. Y los liquidámbar y los ginkos biloba que tienen hojas en forma de abanico y de estrella de navidad, se colorean para esas fechas dándole un aire más mágico a este parque. En primavera, en cambio, los árboles del amor, con su floración rosada, marcan el arbolado de este maravilloso pulmón central de Madrid.
De los árboles más antiguos del Retiro, recordamos los pinos carrascos y los pinos piñoneros. Son árboles característicos del paisaje de Madrid, y alcanzan portes fastuosos en el parque, llegando fácilmente a los cien años -alguno incluso 200. Crecen muchísimo los piñoneros y carrascos del Retiro, curvándose del peso de sus copas y cayendo a veces cuando los riegos no son tan abundantes como debieran en terrenos secos y calcáreos. Os proponemos que paseéis por el Retiro mirando sus espléndidos árboles, que hoy en día, y casi de milagro, están habitados, además de por los pájaros, por unos animalitos que en algunos países explican la idea que originó este caché. Si pensáis un poco, como ellos, en seguida hallaréis éste.
