La charca do Alligal está situada en la parroquia de Codesido, a varios centenares de metros de la carretera que une Vilalba con As Pontes (LU-861). También tenemos acceso a ella a través de la autovía Ferrol - Vilalba (AG64) tomando la salida 50 Santaballa-Lousada (dirección Santaballa).
En plena naturaleza, entre bosques de abedules, se encuentra la Charca del Alligal, fuente de aguas medicinales. La primera piscina data del año 1930, construida en piedra y con unas dimensiones mucho más reducidas que las actuales. Actualmente es una balsa circular de hormigón, de unos 30 metros de diámetro. De su suelo de arena brotan diferentes ojos del manantial, perceptibles por las burbujas que se ven ascender.
Las aguas son bicarbonatado-cálcicas y de muy débil mineralización. En lo que se refiere al caudal, se acerca a los 1.200 litros/minuto, y respecto a la temperatura, alcanza los 23º C. Por estas características, las aguas del Alligal son consideradas medicinales, por lo que a ella acuden personas con problemas reumáticos (artrosis, artritis, tendinitis,...) problemas circulatorios (varices) y para dolencias crónicas de la piel (soriasis, dermatitis atópica, eccema,...)
Aunque acude gente todo el año, sobre todo los fines de semana, el punto álgido de afluencia se sitúa en el verano, convirtiendo a la charca en la fuente minero-medicinal sin balneario más concurrida de Galicia.