La historia de este parque es la de la determinación de los vecinos del barrio de Adelfas por contar con una zona verde inexistente en esta parte del distrito de Retiro.
Corrían aún los años 80 cuando cansados de las continuas negativas del consistorio madrileño a construir el parque, los vecinos comenzaron a plantar árboles que sirvieran de pantalla acústica sobre la M-30, y de zona de esparcimiento y recreo vecinal. En esta acción, convocada por la Asociación Los Pinos de Retiro Sur, participaron jóvenes y mayores bajo el lema “si supiera que el mundo se ha de acabar mañana, yo aún plantaría un árbol”, una famosa frase de Martin Luther King a quien está dedicado este parque.
No fue hasta 2007, en el contexto de remodelación de la M-30, cuando el Ayuntamiento se puso manos a la obra para construir un parque que sería inaugurado en octubre de ese mismo año por el entonces alcalde Alberto Ruiz Gallardón.
Sin embargo, siete años después, los usuarios del parque han vuelto a encontrarse con la puerta cerrada ante la petición de señalizar la instalación debidamente, viéndose obligados a pagar de sus bolsillos los cinco carteles que indican el nombre de esta zona verde.
El parque, idóneo para el paseo, cuenta además con un campo de fútbol de césped artificial y una cancha de baloncesto. Dispone también de dos estancias de juegos infantiles y una pasarela hacia Puente de Vallecas, muy cerca de la cual está situado el caché.
Su largo paseo se asemeja a la ribera de un rio, donde se han plantado más de 1.100 ejemplares de árboles
El caché
Se trata de una caja magnética algo más grande que el bote de un carrete de fotos, que guarda el logbook y un lápiz. No obstante, llevar vuestro propio instrumento de escritura para evitar sorpresas.