La Historia
El edificio actual, situado en lo que tradicionalmente se llama la Huerta del Rey, se reconstruyó en el siglo XIV sobre e el palacio de recreo del rey taifa Al-Mamún.
Aquí fue hospedado Alfonso VI de Castilla, en su exilio toledano durante las luchas fratricidas con el rey Sancho II de León. Un año más tarde, muerto ya su amigo Al-Mamún, sin digno heredero, el castellano ocupó el palacio durante el asedio de la ciudad. Los almorávides destrozaron los jardines en sus intentos de recuperar Tolaitola, acabando la destrucción las tropas cristianas que los vencieron en Navas de Tolosa. La finca llegó a manos de la Emperatriz Eugenia de Montijo, quien quiso restaurar el palacio, pero esto no se hizo hasta 1931, cuando es declarado ya monumento histórico-artístico.
El actual palacete de estilo mudéjar magníficamente restaurado, aunque con algunas licencias historicistas es un edificio de planta rectangular, con una gran sala dividida en tres naves, terminados en sendas alcobas. Un cuerpo transversal con patio interior comunica las naves entre sí. Una fachada da al Tajo y la otra a un estanque, que bien puede ocupar el lugar de aquella primera caprichosa alberca. Los restos de la policromía del siglo XIII y las yeserías del XIV atestiguan que el palacio fue reconstruido después de la de Las Navas.
Desde el siglo XVI reciben el nombre actual, en memoria de los fabulosos palacios y jardines que habitaría en el alficén toledano la bella princesa musulmana, legendaria hija el rey Galafre y esposa de Carlomagno.
La Leyenda
El palacio de Galiana es protagonista de numerosas leyendas, una de las más terroríficas es la siguiente:
Cuenta la tradición que en estos parajes, antiguamente muy frondosos de vegetación, era frecuentado a caballo por el espíritu de un tal Abenzaide, que, herido en su amor propio por no verse apoyado en sus amores con la princesa Galiana, y dando terribles gritos en la noche de la vega toledana, aterrorizaba a cuantos se atrevían a pasar por estos parajes.
Durante el asedio de la ciudad por Alfonso VI en 1084, y recordando su grata estancia invitado por los musulmanes a los que ahora atacaba, y viendo que la caída de la ciudad se retrasaba más de lo calculado inicialmente, se aloja en estos palacios con parte de su corte. Una noche que paseaba por los jardines, se le apareció Abenzaide, que ofendido como fue por los entonces moradores de Toledo, mostró al rey leonés cómo acceder de forma sencilla tras los recios muros de la ciudad, y así conquistarla. Cuenta la leyenda que tras aquella noche, Alfonso VI reconquistó Toledo, la ciudad que se suponía inexpugnable, y entrar en ella con sus hombres de forma triunfal el 25 de mayo de 1085.
Visita al Palacio
Dado que desde los años 30 la propiedad del edificio es de carácter privado, la puerta de entrada a la finca así como la del edificio sólo se abren al público los lunes, de 9:00 a 13:00 h y de 16:00 a 20:00 h
El caché
El caché se encuentra en la ruta natural del Tajo, entre el Palacio y el paso del río Tajo, para llegar hasta el tenéis diversas formas de llegar, no obstante aquí os detallamos la que a nuestro parecer es la más rápida.
1. Deja el coche en las coordenadas del aparcamiento indicado en el waypoint.
2. Entra por el camino que pasa junto al local "Mendoza" hasta que veas una casa abandonada.
3. Gira hacia la izquierda siguiendo las vías del tren hasta localizar un puente bajo las vías compuesto por 4 huecos y atraviesa uno de ellos.
4. Cruza el arroyo por la derecha utilizando las piedras depositadas en el mismo
5. Si miras a tu izquierda verás un puentecito de madera que da a la ruta natural del Tajo.
6. Sigue por esta ruta hacia tu izquierda en dirección Toledo hasta chocarte con el cache!
En total el camino al caché tiene una distancia de 1,2km y no te llevará más de 10 minutos andando.
Buena búsqueda y disfruta del entorno!