| Siempre que he ido por Yeste he mirado al cielo y he visto imponente el Mentiras, segundo pico más alto de la provincia, sus 1897 metros parecen retarte a ser capaz de subir hasta él para admirar las maravillosas vistas que te puede ofrecer. Tanto había oído hablar de esta montaña que subir al Mentiras se convirtió casi en un sueño. Atrás queda en el recuerdo la subida al Almenara, a las Cabras, al Cambrón... sabía que el Mentiras tenía algo especial que lo hacía diferente y desde luego no me defraudó.
En esta aventura me acompañaba mi amigo Juan, seguramente inconsciente de la ardua proeza a la que se enfrentaba. La mañana se presentaba despejada, ideal para disfrutar de un estupendo día de campo. Comenzamos nuestros pasos camino de la Peña de la Cabeza y aquí hacemos la primera parada, curiosa roca que parece desafiar la gravedad. Ante nosotros las primeras vistas que nos recuerdan el precioso lugar en el que estamos, el Vado de Tus se abre ante nosotros.

Proseguimos por el Cuco de Pablo hasta la Sima, lugar idóneo para reponer fuerzas antes de atacar la dura subida que nos espera, comienza la acción...
Al fondo vemos la Peña Palomera, pero no nos engañemos todavía queda mucho por subir. Poco a poco vamos ganando altura y la senda empieza a perderse y siguiendo hitos de piedra y con un poco de intuición vamos haciendo camino. Comienzan a aparecer los culos de monja, esos matorrales con pinchos que nos anuncian que hemos pasado los 1500 metros, no falla.

El paisaje va cambiando por momentos y de repente por fin conseguimos ver el vértice geodésico, un último descanso para echar la vista atrás y disfrutar de las fenomenales vistas que nos rodean.
Cansados pero con gran alegría, por fin alcanzamos la cima del Mentiras, 1897 metros nos separan del nivel del mar, por un momento me vienen a la mente los grandes montañeros y entiendo porque se empeñan en jugarse la vida por coronar una cima, la sensación de libertad, la recompensa de las grandes vistas, de sentirte en lo más alto, la satisfacción de haberte superado, la ilusión de haber alcanzado un sueño, son emociones que no se pueden describir, hay que subir y vivirlas.
Desde allí en el horizonte podemos contemplar, la Almenara, la Sagra, el Padroncillo, el Cambrón, las Cabras... la Sierra del Segura a nuestros pies.

Seguimos nuestro camino y continuamos cresteando, a un lado el Vado de Tus, al otro la zona de Arguellite y si las vistas desde el Mentiras son bonitas, caminar por su cresta es una delicia para los sentidos.

Toca bajar, poco a poco vamos perdiendo altura, pronto nos encontramos con los primeros árboles que por su aspecto nos dan fe de lo duro que es el invierno por estas latitudes y aunque en algún momento nos despistamos, de que nos dimos cuenta estábamos de nuevo en la Peña de la Cabeza, bastante cansados pero con la satisfacción de haber pasado un día formidable.

EL CACHÉ
Como ya habrás deducido este no es un caché fácil, sus cuatro estrellas de terreno son bien merecidas. De todas formas no te desanimes, no hace falta ser un gran montañero, ni tener un gran equipamiento, solo un poco de forma física, unas buenas botas y muchas ganas de disfrutar. Prepara bien tu ruta y sobre todo elige el momento y la climatología adecuada. Aquí tenéis varias rutas para subir al Mentiras aparte de la que yo os he descrito anteriormente:
Circular desde los Prados Con alguna pequeña diferencia esta ruta es la que hicimos nosotros.
Circular desde Arguellite por el Imperio
Circular desde Arguellite (más corta)
Circular desde Collado Tornero
El caché se encuentra a escasos metros del vértice geodésico el segundo punto más alto de todo Albacete. Encontrarlo es muy fácil, bastante dificultad tiene ya la subida, pero sin lugar a dudas merece la pena el esfuerzo por poder disfrutar de estas vistas. Mucha suerte y espero que os guste. Feliz travesía montañeros

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