Este puente fue diseñado como una solución al mayor peso de los nuevos tanques que se estaban desarrollando en las primeras fases de la guerra. Esta invención es considerada uno de los mejores ejemplos de ingeniería militar durante la Segunda Guerra Mundial. El Puente Bailey fue presentado a sus superiores por Donald Bailey, quien trabajaba en la Oficina de Guerra del ejército británico durante la Segunda Guerra Mundial. La producción dio comienzo en julio de 1941, entrando en servicio a partir de diciembre de ese mismo año. En total, fueron fabricadas durante la guerra cerca de 490.000 toneladas de puentes Bailey, sumando un total de 320 kilómetros de longitud de puentes fijos y unos 64 km de puentes flotantes. Sus características permitieron que fuera usado en todos los teatros de operaciones, aunque destaca su empleo en la invasión aliada de Italia y para la campaña del noreste europeo que se produjo tras el desembarco de Normandía, gracias principalmente a que Estados Unidos adquirió una licencia para su producción. Donald Bailey fue nombrado Caballero de la Orden del Imperio Británico por esta aportación.
Almenara de Tormes cuenta con uno de estos puentes metálicos ubicado sobre las aguas del río Tormes. Su ubicación y trascendencia para las comunicaciones a uno y otro lado del río Tormes, es muy significativa. Su construcción se debe a la existencia hace tres décadas de una gravera en las orillas de la margen izquierda, hoy convertidas en 30 hectáreas salpicadas de humedales y en un centro de iniciativas ambientales dirigido por la Fundación Tormes. Se trata sin duda alguna del único ejemplar en nuestra provincia y, posiblemente, del conjunto del país aún en pie. A pesar de estar destinado al paso de camiones cargados de áridos, en la actualidad sigue cumpliendo un papel esencial en el transporte civil por esta comarca tormesina. Llama la atención el ruido que se produce al cruzarlo en coche y también su buen estado de conservación. Ello se debe a una reciente restauración. Desde 2011, los Ayuntamientos de Almenara de Tormes, Pino de Tormes y Zarapicos, constituidos en Comunidad de Usuarios, se han hecho cargo de su titularidad, firmando además un convenio con la Diputación Provincial de Salamanca para su mantenimiento.
El caché es de tamaño micro y no contiene espacio para el intercambio. Llevar lápiz o bolígrafo para firmar. Se trata de un caché situado sobre el curso de un río por lo que es necesaria cierta precacuión con su manejo.
(Fuente: Wikipedia y propia)