Para hacer la "pila de limón" se necesita:
1) Uno o más limones.
2) Trozos de cable eléctrico de cobre aislado para las conexiones.
3) Un pedazo de zinc, puede servir un clavo galvanizado.
4) Un pedazo de cobre, por ejemplo una moneda de este metal.
5) Pinzas conectoras (tipo cocodrilo).
En primer lugar haz rodar los limones, uno por vez. Presiona hacia abajo con tu mano y hazlo rodar hasta que sientas que el limón se “ablande”. El objetivo de esto es soltar el jugo que está dentro del limón.
Con un cuchillo haz un corte en un extremo del limón donde introducirás la moneda hasta la mitad. En el otro extremo introducirás la mitad del clavo.
Introduce monedas y tornillos a los otros limones de la misma manera que hiciste con el primero. Luego, usando los cables y las pinzas, conecta dos limones, de manera que el tornillo del primer limón quede conectado a la moneda del segundo limón. Agrega cables y pinzas a la primera moneda y al último tornillo.
Marca la pinza de la primera moneda con un signo “+” y la pinza del último tornillo con un signo “- “. De la misma manera que una batería real, tu batería de limón tiene un polo positivo (+) y uno negativo (-).
Cuando se conecta así en lo que se llama una conexión en serie, los limones funcionan para crear aproximadamente el mismo voltaje, o fuerza eléctrica, como un par de baterías para linternas pequeñas, entre 2,5 y 3 voltios. Para medir los voltajes e intensidades, conectamos la punta del polímetro que va al polo positivo (+) al cobre (punta roja) y el Zinc al negativo (-).
Pero esta batería de limón no genera suficiente corriente eléctrica como para encender la bombilla de una linterna. Si que podremos intentar encender una luz LED con varios limones unidos.
Justificación: El jugo de limón actúa de electrolito favoreciendo la transmisión de electrones. En esta reacción el clavo cede electrones (es el reductor) a la moneda de cobre (que es el oxidante) generando así una pequeña corriente eléctrica. Esta reacción durará hasta que se haya disuelto todo el zinc.