El Parque Natural de Ponga
El parque natural de Ponga se encuentra ubicado en el sector centro-oriental de la Cordillera Cantábrica y abarca la cuenca alta del Sella y de su tributario, el río Ponga. Tiene una superficie de 205.33 km2, todos ellos ubicados dentro del concejo asturiano de Ponga. Prevista su inclusión en un primer momento dentro del parque natural de Redes al final no formó parte de él, dejándose para más tarde y con identidad propia su denominación como parque natural. La principal ruta de acceso es a través de la N-625 y a continuación la AS-261.
El parque conserva una gran cantidad de bosques de los que los más representativos son los hayedos, que constituyen un 28% del territorio. Adicionalmente pueden encontrarse masas boscosas formadas por robles, castaños, abedules, tejos o fresnos. De todas ellas la de mayor importancia es el Bosque de Peloño, un impresionante hayedo de unos 15 km² con una gran importancia ecológica. El resto de vegetación que compone el parque está básicamente conformado por pastizales, praderías y matorrales, consecuencia del uso ancestral del territorio, confiriéndole al paisaje de Ponga una singular belleza. Finalmente pueden encontrarse algunas zonas de acebos y de narcisos asturianos.

La fauna de la zona presenta la mayoría de las especies pertenecientes a la montaña asturiana. De forma esporádica puede verse el rey de los bosques asturianos, el oso pardo. Mucho más habitual es la presencia en el territorio del parque del ciervo, el corzo, el rebeco cantábrico, el jabalí y el lobo. Entre de los mamíferos de menor tamaño cabe destacar la liebre de piornal y la liebre europea cuyo hábitat principal lo constituyen las praderías.
En los ríos pueden encontrarse la nutria y el desmán, dos especies que sirven de sensor ecológico de los ríos del parque debido a que necesitan una gran pureza de entorno para vivir. Entre los peces hay que destacar la presencia de salmones y truchas.
El parque tiene gran riqueza en lo que aves se refiere, motivo por el cual algunas zonas están catalogadas como espacios protegidos para aves. Buena parte de culpa de esto la tienen las escarpadas montañas que hacen de refugio natural, de atalaya desde dónde vigilar y de zona de cría para las grandes rapaces cantábricas, tales como el águila real, el buitre leonado, el alimoche común y el azor. En los extensos bosques se encuentran aves forestales como el urogallo cantábrico, el pico mediano y el pito negro, mientras que en las zonas de alta montaña podemos encontrar también la la perdiz pardilla o el gorrión alpino.
El concejo de Ponga conserva, además de su valioso patrimonio natural, un acervo cultural en el que destaca su arquitectura rural, etnografía y folclore. Este patrimonio arquitectónico se encuentra integrado principalmente por casas de labor con corredor y por los numerosos hórreos. En los pueblos del desfiladero de los Beyos destaca el llamado hórreo beyusco, de pequeño tamaño y con cubierta a dos aguas. De esta misma zona toma su nombre el queso de Los Beyos, para cuya elaboración artesanal se emplea leche de vaca, oveja o cabra, y que se sigue produciendo de forma tradicional en numerosos pueblos del concejo.

El caché se encuentra en las cercanías del Centro de Interpretación de Ponga, un edificio de dudoso gusto en el que se puede encontrar toda la información del parque y las múltiples rutas de senderismo practicables, así como una exposición permanente centrada en los valores del bosque como ecosistema.
El caché
Se trata de un caché tamaño micro que contiene el logbook y queda un poco de espacio para intercambiar algo, inicialmente hay unas figuritas de una rana y una lechuza. Deberéis llevar vuestra propia máquina de escribir.