
Asilo de San Antón
En 1889, llegan 6 monjas a Albacete y alquilando una casa en la calle de la Feria, empiezan a acoger a ancianos y a pedir limosnas para el cuidado de estos. Las autoridades, viendo la estupenda labor que estaban realizando, les ceden el edificio de la antigua ermita de san Antón convirtiendo su casa de alberguería en un asilo de ancianos.

Años más tarde, se compran unos terrenos en las eras de Santa Barbara, construyéndose un edificio en la localización actual que se mantuvo en pie hasta 1982, fecha en la que se iniciaron las obras del edificio actual. Para la construcción de este nuevo edificio, presupuestado en 180 millones de pesetas, se contó con la colaboración de las Instituciones públicas y los vecinos de Albacete.
Actualmente continúan ejerciendo su labor sin ánimo de lucro atendiendo a unos 120 ancianos y además de los cuidados de las hermanitas, cuentan con otros servicios profesionales.
Hermanitas de los ancianos desamparados
Las hermanitas de los ancianos desamparados son una congregación religiosa fundada en Barbastro el 27 de enero de 1873 por el sacerdote Saturnino López Novoa y santa Teresa Jornet -patrona de la ancianidad-. Su misión es acoger a los ancianos más pobres en un ambiente familiar para poder atender sus necesidades. Su consigna es "cuidar los cuerpos para salvar las almas".
El fundador, nos cuenta sus pensamientos tras el fallecimiento de una anciana desamparada que acogió en su casa un año en 1872:
“En una tarde de los días próximos al fallecimiento de la Sra. Antonia, salí de paseo solo, según costumbre, y pensando en lo ocurrido con ella, principié a discurrir del siguiente modo: Vea Ud. me decía a mí mismo, si lo que se ha hecho con esta pobre mujer pudiera hacerse con tantos otros ancianos pobres y abandonados a sí mismos, que, careciendo de todo recurso y asistencia, llegan a morir sumidos en la mayor tristeza, ¡cuán aceptable no sería por Dios, nuestro Señor, la obra de recogerlos, cuidarlos y asistirlos!. Al poco tiempo recordaba los muchos casos que, como el de la Sra. Antonia, había presenciado en Barbastro, cuando me hallaba de cura principal, y a los pocos momentos me asaltaba la idea de lo conveniente que sería la fundación de un Instituto religioso de mujeres, que tuviera por objeto recoger a ancianos pobres y desvalidos de ambos sexos, cuidarlos y asistirlos en lo espiritual y corporal. Pero esto, me decía, es una grande empresa, y yo no podría realizarla. Sin embargo, la idea concebida en aquella tarde me fue persiguiendo cada día un poco más”
La orden se extiende rápidamente, fundando santa Teresa 103 hogares de acogida y existiendo en la actualidad 204 hogares extendidos en 19 países.

Fiestas de san Antonio Abad
La tradicional festividad de san Antón, tiene su origen en una antigua romería que se realizaba a la ermita de san Antonio Abad, localizada hasta su derrumbe en 1925, en las afueras de la ciudad, al final de la actual calle de san Antón y al otro lado del parque lineal y a cuyo lado se ubicó el cementerio viejo desde 1805 hasta 1879. El origen de esta ermita debe ser del siglo XV, pues el cronista Mateos y Sotos señala que en 1529 se utilizó madera que estaba destinada a continuar la obra de San Antón para la construcción de unas capillas de la iglesia de San Juan.
En la actualidad se continua celebrando cada 17 de enero, la romería de san Antón, en la que tras la celebración de una misa en la capilla de las Hermanitas y la procesión del santo por las calles de los alrededores, el obispo de Albacete bendice las mascotas y otros animales que los fieles han llevado en romería hasta allí. Del mismo modo, es tradicional montar puestos en los que se venden churros, dátiles, obleas y barquillos, castañas, higos y otras frutas y frutos secos.
La festividad es también un día especial para los ancianos residentes del asilo de san Antón, pues siendo la mayoría de ellos vecinos de Albacete, recuerdan con cariño su infancia y a su vez, reciben la visita de muchos otros vecinos del barrio.


El caché:
Micro magnético camuflado, contiene libro de registro. Hace falta máquina de escribir.
Bibliografía: