Al pasar el Parador encontraras un camino que te lleva a una senda, esa senda te llevará a la Cueva de la Zarza, allí beberás agua de su dulce fuente, pasarás por un Hocino bellísimo con su preciosa arboleda en todas las estaciones, tanto a la ida como a la vuelta pasarás por el caché sin encontrarlo. Esfuerzate y tendrás la recompensa.
A una docena de pasos en la bifurcación de los caminos, la senda te recibe con una rama de hiedra que forma un puente que une el misterio de los duendes y lo sublime de las hadas. Piensa como un niño, y busca un camuflaje natural.