|
El El Centro de resistencia del Corral del Quirro es una pequeña fortificación de la Guerra Civil Española que formaba parte de la Línea defensiva Puig-Carasoles.
Se apoya en la Lloma del Calderer y aprovecha la instalación del propio corral. Quedan restos de algún antiguo catxirulo o cuco semiderruido y construcciones de segunda vivienda alrededor del perímetro de dicha fortificación.
Nos encontramos con dos pequeñas coronas a ambos lados de la vía del ferrocarril, una junto a la Torre Bofilla y la otra sobre la LLoma del Calderer, ambos centros cubren tanto la vía del ferrocarril como las carreteras y caminos de Bétera a Masias y Godella.
Como obstáculos defensivos naturales se apoyan, en el llamado eje del Carraixet. A vistas tanto la Masia de Elias al Oeste, el Mas Blau y el Cabeç al Este y a la retaguardia la Pelosa en Moncada.
El Corral del Quirro está relacionado con las construcciones fortificadas de la Línea defensiva Puig-Carasoles en Bétera y más en concreto con el subconjunto defensivo de la Junquera que arranca desde la Junquera, pasa por el Barranco de Hortolá y termina en la Masia de Elias. Probablemente, junto con la Masia de Elias fuera posición de apoyo para un posible aeródromo.
En 1938, el imparable avance nacionalista que, desde primeros de año, después de la Batalla de Teruel, se adentró en Aragón, alcanzando el territorio catalán, dividiendo la zona republicana en dos después de su llegada al mar en Vinaròs, y iniciaba la Batalla de Levante, que desde el norte de Castellón, por la costa, y desde Teruel, por el interior, siguiendo el eje de la carretera general Sagunto-Burgos, se encontraría cara a cara con el sistema defensivo gubernamental que, aprovechando la orografía valenciana, construye varias líneas fortificadas inspiradas en la línea Maginot francesa, una de ellas, la de retaguardia, conocida como línea Puig-Carasoles o Inmediata, pasará por el término de Betera.
La línea defensiva atraviesa el término municipal de norte a sur por las partidas de Bofilla, el Carrascal, la Pelosa, el Ciscar, Lloma del Calderer, la Providencia, Mas de Elías, Barranco del Hortelano y La Jonquera. Para controlar los caminos y carreteras que se dirigen hacia Valencia, los bunkers, los refugios y las trincheras, están situados de forma estratégica. Sus principales centros de resistencia eran, de Este a Oeste Torre Bofilla, Corral del Quirro, Masia d'Elies y Barranc d'Hortola en la Junquera.
Entre algunas de las características de esta zona destacan la tipología de los búnkeres de una y dos ametralladoras, el aprovechamiento máximo de los desniveles del terreno y barrancos, la posible existencia de un aeródromo que se habrá de determinar, ubicado en el Mas de Elías en Bétera.
La Línea defensiva Puig-Carasoles
La línea Inmediata en Valencia, o línea defensiva inmediata en Valencia o Línea Puig - Los Carasols consistió en un sistema de fortificaciones construido a lo largo de 26 kilómetros entre el municipio de El Puig y los Carasols en Ribarroja, durante la Guerra Civil Española por el uso de las tropas republicanas durante 1938.
Era una línea de retaguardia que no entró en combate. Situada al norte de la ciudad de Valencia, fue construida con el fin de defender la ciudad contra los ataques de las tropas franquistas, enmarcadas dentro de la conocida como Ofensiva del Levante.
Partiendo de la localidad de El Puig de Santamaría, en la costa, aprovecha el mismo punto de arranque de la línea intermedia para adentrarse hacia Rafelbunyol y Moncada, no sin constituir diversos espigones defensivos como el del Cabeç Bord. Aprovecha el Barranc del Carraixet y otros barrancos en la localidad de Bétera, sigue por la Junquera hasta el Km 11 de la carretera de Llíria, núcleo importantísimo de esta defensa, se interna en la Vallesa hasta el río Turia y, aprovechando su foso, discurre por su margen derecho hasta el espigón defensivo de les Rodanes en Vilamarxant.
Esta línea se comenzó a construir a finales del mes de junio de 1938 y fue encargada la dirección técnica al Teniente Coronel de Ingenieros Sebastián Carrer Vilaseca, el cual dirigió la obra de construcción desdel 22 de julio de 1938 hasta el final de la guerra, en 1939. En su emplazamiento participaron varios batallones de presos y voluntarios, así como los técnicos puestos a su disposición por el Consejo Municipal de Valencia. Aunque finalmente no entró en combate, la obra de construcción se mantuvo durante meses hasta prácticamente el final de la guerra civil, constituyendo un eje fundamental de la movilización popular de la retaguardia republicana valenciana.
L a línea defensiva estaba formada por trincheras, búnkeres, nidos de ametralladoras, túneles, refugios, almacén, galerías para tiradores, puestos de mando, asientos a cielo abierto, parapetos para baterías artilleras, etc.
No obstante, las líneas de defensa, no fueron líneas continuas como podría derivarse de su nombre. La visión que tenemos de las líneas defensivas a través de la Primera Guerra Mundial, parece acercarse a un modelo de trincheras en frentes estabilizados que se sucedían de manera rectilínea a través de cientos y cientos de kilómetros y donde los soldados se parapetaban a la espera de una ofensiva frontal en todo un sector, donde una vez superada la línea, todo el frente se derrumbaba y suponía una penetración profunda del enemigo.
En el caso de la Defensa de Valencia y visto lo que había supuesto la desorganización del frente de Aragón, se optó por un modelo, ya conocido, el de los Centros de Resistencia, modelo inspirado en la I Guerra Mundial.
Los Centros de Resistencia
Un Centro de Resistencia es una organización de la defensa que se realiza sobre el territorio teniendo en cuenta las características geográficas, las ventajas que desde un punto de vista orográfico o topográfico pueda tener para los defensores.
Un Centro de Resistencia se sitúa allí donde existe una posible vía de comunicación por donde pueda penetrar el enemigo, la fortificación de campaña aprovecha todas las condiciones que propicia el territorio: los obstáculos naturales, como un barranco o un montículo, así como los obstáculos artificiales que se puedan construir, un fortín o una trinchera. Generalmente, un Centro de Resistencia tiene autonomía propia, está constituido por un batallón con su propio mando independiente y se sostiene comunicado a vistas con otros Centros de Resistencia de similares características.
Cada Centro de Resistencia, a su vez, puede estar organizado por distintos puntos de apoyo o sostén, núcleos más pequeños, que permitirán un contraataque o un fuego de flanqueo respecto del punto principal.
Por citar un ejemplo, la conocida línea X.Y.Z estaba constituida por unos 14 Centros de Resistencia. Esta estrategia defensiva, permitió sostener los cuerpos de ejército republicanos, replegarse cuando era necesario, pero también contraatacar con éxito, haciendo muy dificultoso, cuando no empantanando, el avance del enemigo.
Organización defensiva de la línea Inmediata
Por la documentación conservada en el Archivo General Militar de Ávila, podemos deducir que la estructura de la organización defensiva de la defensa inmediata de Valencia se realizó por sectores.
El primer sector alcanzaba desde la costa, en la localidad de El Puig, hasta el Cabeç Bord en Náquera e incluyó varios Centros de Resistencia donde debían establecerse tres divisiones, dos en línea y una en reserva. Los Centros de Resistencia principales de este primer sector serían: La Pedrera, El Calvari, la Patá, el Cabeçolet, La Cartuja, els Germanells y el Cabeç Bord. Todos ellos aparecen perfectamente descritos y relacionados en los informes de campaña del Ejercito Popular. Por analogía con este primer sector establecimos otros dos hasta alcanzar el extremo oeste de la línea.
Un segundo sector en la defensa inmediata de Valencia abarcaría desde el Cabeç Bord hasta el Km 11 de la carretera de Llíria e incluirá otra serie de centros de resistencia: como la defensa del Carraixet (El Mas Blau, Vall de Flors), Torre Bofilla, Masias, el Corral del Quirro, el Barranc de l'Hortolá y la Junquera.
Y finalmente, el tercer sector comprendido desde aquí hasta las lomas de los Carasoles y los espigones de Vilamarxant, donde estarían incluidas las defensas del Km 11, la Vallesa, Valencia la Vella, el Barranc de la Cabraça y los Carasoles (Les Creus).
Nuestra visita a las TRINCHERAS
Podemos iniciar el recorrido en el sentido inverso de las agujas del reloj en el mismo punto que situamos el búnker 1 (totalmente deruido) junto al Corral del Quirro, esta trinchera forma una corona alrededor de toda la loma de unos 230 m de longitud de los cuales son visibles 150. La trinchera llega hasta el Fortín 2º (rehabilitado recientemente), a continuación aparece, siguiéndola, un primer refugio (completamente colmatado de enseres). Después continua la trinchera hasta un segundo refugio subterráneo al que se accede por canales retranqueados desde la trinchera. Por último, la trinchera vuelve en dirección hacia el Corral del Quirro, cerrando la corona.
Rogamos seáis muy respetuosos con el entorno dado el valor histórico que tiene.
Y si deseáis bajar al segundo refugio subterráneo recordar el llevar linterna.
¡No os perdáis la visita!
|