Sobre el origen de la cultura tartesia se ha escrito mucho, a pesar de lo cual nada es seguro todavía. Entre las corrientes principales estarían la indigenista y la colonialista:
· Según las investigaciones más recientes esta cultura se formó a partir de la evolución de las poblaciones locales herederas del Bronce del suroeste peninsular, evolución que llegó a su clímax cuando comenzaron a relacionarse con las factorías fenicias del litoral.
· Según otros, la cultura tartesia sería el resultado exclusivo de la aculturación de los indígenas por parte de los fenicios. Esta teoría se apoya en las cronologías de colonización y en los restos arqueológicos, como cerámicas de retícula bruñida, de barniz rojo y las representaciones religiosas, que claramente hacen referencias a dioses orientales, como Astarté, Baal o Melkart.
Sobre el origen de los propios tartesios, y en el marco de las teorías difusionistas tan en boga hasta los años 70 del siglo XX, se ha llegado a decir que llegaron a la península con los Pueblos del Mar, o incluso que pudieron ser pueblos indoeuropeos precursores de la cultura celta o gentes procedentes de las estepas al norte del Cáucaso, que se asentaron sobre el sustrato prehistórico. O que podrían haber traído con ellos el neolítico y la agricultura, desde el Oriente Próximo y originado la cultira argárica y la de los campos de urnas.