Dado que los distintos estudiosos sobre el fandango onubense no se ponen de acuerdo sobre
los estilos de fandangos que existen en Huelva hemos decidido detallar los ocho que si
coinciden en la mayoría de listas. Dejando para otros las decisiones sobre si los fandangos de
Cabezas Rubias, Paymogo, Riotinto, Santa Bárbara de Casas, San Juan del Puerto,
Zalamea, Zufre… pueden ser considerados o no variantes de otros estilos.
ALMONASTER
Recoge del ámbito popular su aire ligero y bailable, lo que le convierte en uno de los más
festivos de esta inmensa familia de los cantes onubenses.
Por su raíz folclórica, con frecuencia se le incorporan los instrumentos típicos de la rondalla,
tanto de cuerda percutida como frotada o de percusión casera.
La métrica literaria es una quintilla octosilábica. Se repite el primero de los versos.
Sus letras suelen mezclar lugares geográficos con los más nobles sentimientos de amor.
ALOSNO
Alosno es la cuna del fandango. Sus fandangos son recreados y lentos por su rica elaboración
artística siendo, sin duda alguna, el más conocido de todos los estilos de fandangos y gran
culpa de ello tiene Paco Toronjo, considerado el mejor cantaor de fandangos de la historia.
Quintilla octosilábica. Se repite el primero de los versos. La firmeza en el querer expresada
en su letra recoge la entereza de los alosneros en sus compromisos o promesas.
Existe otro estilo dentro del fandango alosnero denominado fandango valiente donde la copla
melódica es más llana.
CALAÑAS
El Fandango de calañas a pesar de tener un cierto matiz alosnero en su base musical tiene un
deje que lo hace distinto a todos los otros estilos.
Se suele cantar en la romería de su patrona Nuestra señora de Coronada normalmente en el
ámbito familiar, existiendo dos tipos de fandangos: uno más bailable que por lo general se
interpreta a coro y otro más lento en el ritmo para permitir la cadencia de sus tercios y que
gusta más de la interpretación individual.
Su estructura armónica es similar al fandango de Almonaster.
EL CERRO DE ANDÉVALO
Uno de los fandangos más antiguos de la provincia. En él se puede apreciar el carácter
folklórico preflamenco y por ello es utilizado para hacerse con el patrón de otros estilos.
Suele repetir el segundo verso al final y con frecuencia las palmas marcan el compás a la
guitarra (donde destacó el cerreño Alberto Vélez), el cante y el baile.
Puntos geográficos locales y a veces el celo en el amor son la principal inspiración de sus letras.
Cabe destacar que la famosa Marisol cantó en un disco un fandango cerreño.
ENCINASOLA
El fandango de Encinasola es de los pocos de la provincia que aún conserva su aire antiguo
manteniendo su estilo y frescura de antaño.
Este fandango sigue siendo bailable, se canta a coro manteniendo el tono modal todo el
tiempo y su letra forma un bloque de cuatro fandangos consagrados (donde la primera y la
última suelen estar dedicados a la patrona de Encinasola, la Virgen de las Flores y las segunda
y tercera al amor, naturaleza…).
HUELVA
Quintilla octosilábica, se repite el primero de los versos, en compás de 3/8 se interpreta con
aire rítmico muy dinámico, claro ejemplo de la viveza expresiva de los onubenses.
PUEBLA DE GUZMAN
Son tantas las variantes de fandangos de Huelva, entre los que solamente se cantan y los que
son bailables, que bien podría decirse que prácticamente la totalidad de los pueblos de la
provincia tiene su fandango propio.
El fandango de La Puebla aparte de sus cultivadores locales que lo mantuvieron vivo durante
muchos años y gracias en gran parte a la romería en honor a la Virgen de la Peña, tiene que
destacar a su principal exponente, Pepe La Nora, maestro del cante flamenco en general
y excelente especialista de los estilos de su tierra.
VALVERDE DEL CAMINO
El fandango de Valverde es el principal medio de expresión para amenizar sus labores
y festejos, y, como vehículo difusor, le sirve para propagar con sus letras el arte de su actividad
artesanal, con los típicos talleres de guarnicioneros, alabarderos, carreteros y sus buenos
caballos ensillados con monturas repujadas.
Sin perder la métrica del primitivo fandango (quintilla octosilábica, en el de Valverde se repite
el primero de los versos) y sus formas interpretativas, lo mismo en baile que en cante, las
coplas del fandango de Valverde se caracterizan por su aire nostálgico y su expresión de dulce
añoranza de la tierra, y son los animales (especialmente el caballo) el principal tema en que se
basan sus letras.
EL MISTERY:
N 37º 1A.BCD W 6º 5E.FGH