
La Villa del Corregimiento de Aconcagua "San Felipe el Real", fue fundada el 3 de agosto de 1740, por el Conde don José Antonio Manso de Velasco y Samaniego, quién a petición del rey Felipe V de España, conquistó estas tierras del Valle del Aconcagua. El acta de fundación se suscribió en el Convento Franciscano de Curimón, con toda la solemnidad propia del siglo XVIII. Los terrenos para la villa fueron donados por el Maestre de Campo don Andrés de Toro Hidalgo. Posteriormente, el 1 de abril de 1770, el rey Carlos III de España, quién a solicitud de don Juan Francisco Javier del Canto, en representación del pueblo de San Felipe del Reino de Chile, le otorga el título de Ciudad y le confiere un escudo de armas.
Durante el siglo XIX, San Felipe se extendía con un pequeño caserío, entre los márgenes del río Aconcagua por el sur y el estero San Francisco de Quilpue por el norte, con construcciones entre las que destacaba la iglesia de La Merced, el castillo de los marqueses de Parrasía y el palacio Hacienda de Quilpue. Además de las construcciones, San Felipe se caracterizó por su activa participación en la obtención de la Independencia de Chile, la que mantuvo latente el deseo de libertad y, con este objeto, conservó intacto el entusiasmo por la causa patriota, ayudando con emisarios a preparar la prosecución de la campaña interrumpida en el desastre de Rancagua. Posteriormente en 1851, San Felipe vuelve a figurar como el principal centro revolucionario en oposición al Gobierno. En esta contienda civil los revolucionarios sanfelipeños resistieron hasta el fin de los ataques de las tropas gubernamentales, atrincherados en las cuatro esquinas de la Plaza de Armas de la ciudad.
Durante la segunda mitad del siglo XIX la pujanza del pueblo fue notoria, y en 1886 se construyó una línea urbana de tranvías tirados por caballos (carros de sangre). Estos eran de manufactura estadounidense (John Stephenson Co. de Nueva York), pero de dos pisos como los construidos en Gran Bretaña. Aunque de efímera duración, San Felipe estuvo entre los primeros pueblos al norte de Santiago en tener tranvías.
San Felipe posee un clima mediterráneo continentalizado. Como en toda la parte baja del Valle del Aconcagua, en el verano se caracteriza por ser una de las zonas más calurosas de Chile y alta radiación UV, y en el invierno se caracteriza por las lluvias torrentosas y las heladas bajo 0°

Para encontrar el cache deberás subir con cuidado unos 30 metros hasta donde termina el muro de piedras y rebasarlo hacia el lado Oeste, justo donde marcan las coordenadas; desde allí podrás tener una buena panorámica de este lado de la ciudad. Dejo un WP en donde te puedes estacionar, cruza la calle con suma precaución. El contenedor tiene algunas cositas y podrás realizar algún intercambio, una vez que te hayas registrado en el Logbook por favor deja el contenedor bien cubierto.
