Ubicado sobre un abismo profundo en el extremo este de la segunda sala en el primer nivel de Moria (llamada Khazad-Dûm, La Mansión del Enano, en Khuzdul, el idioma enano). Se trataba de «un estrecho puente de piedra, sin barandilla ni parapeto, que describía una curva de cincuenta pies sobre el abismo. Era una antigua defensa de los enanos contra cualquier enemigo que pusiera el pie en la primera sala y los pasadizos exteriores. No se podía cruzar sino en fila de a uno». Allí se produjo el segundo enfrentamiento de Gandalf con el balrog de Moria; en ese hecho el mago se quedó a la retaguardia permitiendo que el resto de la Compañía cruzara el puente, para luego y con un golpe de su vara, romper el puente en el lugar en donde el balrog estaba parado, cayendo al abismo y arrastrando éste, en su caída, al guía de la Comunidad.
